Con presencia de autoridades del ministerio de Seguridad de la Nación, se puso en marcha en San Luis el Comando Unificado Misión Sarmiento, un esquema de coordinación sin antecedentes entre fuerzas federales y provinciales. El objetivo es claro y directo: reforzar la lucha contra el delito y el narcotráfico mediante una estrategia conjunta, permanente y operativa.
El lanzamiento del Comando Unificado Misión Sarmiento marca un punto de inflexión en la política de seguridad provincial. Por primera vez, San Luis institucionaliza un trabajo articulado que hasta ahora se desarrollaba de manera fragmentada. Esta vez, la mesa es única. Y el enemigo también.
Las actividades comenzaron el martes con el arribo de funcionarios nacionales, quienes mantuvieron esa misma noche una reunión con el gobernador Claudio Poggi. Al día siguiente, el anuncio formal se realizó durante una conferencia de prensa en la base de Gendarmería de Seguridad Vial, Sección La Punta.
Del encuentro participaron la ministra de Seguridad de San Luis, Nancy Sosa; el secretario de Seguridad Nacional, Martín Ferlauto; el comandante de Región III de Gendarmería, Héctor Gabriel González; el jefe de la Unidad Regional II Centro de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, Juan Rollet; el comisario mayor Leonardo Bracamonte, por la Policía Federal Argentina; y el subjefe de la Policía provincial, Néstor Miranda.
Al abrir la conferencia, Sosa fue contundente. Explicó que el Comando Unificado Misión Sarmiento le da forma institucional a un trabajo de coordinación que lleva dos años. Sin rodeos, afirmó que no existe registro previo de una estructura similar en la provincia. No es un refuerzo aislado. Es un cambio de método.
En la misma línea, Ferlauto confirmó que se trata de la primera experiencia de este tipo en San Luis. Señaló que el comando permitirá unificar criterios, compartir información crítica y generar confianza entre fuerzas. Para el funcionario nacional, ese es el camino para lograr resultados concretos y sostenidos.
La ministra Sosa recordó que este proceso comenzó con el regreso de Gendarmería Nacional a la provincia, tras más de veinte años de ausencia. Además, adelantó que 2026 será un año clave para profundizar el combate contra el microtráfico. Según explicó, la creación del comando era una necesidad operativa urgente.
El Comando Unificado Misión Sarmiento funcionará como una mesa permanente de información, inteligencia y planificación estratégica. Allí confluirán datos, investigaciones y operativos. La lógica es simple: menos compartimentos estancos, más resultados en la calle.
Uno de los anuncios más relevantes fue la incorporación futura de autoridades judiciales provinciales y federales. Sosa confirmó que se prevé una reunión con el juez federal Juan Carlos Nacul, el Ministerio Público Fiscal y la Procuración provincial. El mensaje fue directo: sin Justicia articulada, no hay combate real al narcotráfico.
“El narcotráfico tiene relación directa con los delitos ordinarios”, advirtió la ministra. Robos, violencia y economías ilegales conviven en los mismos territorios. Por eso, el abordaje será integral y sostenido. No habrá acciones aisladas ni parches temporales.
El nombre del operativo no es casual. Misión Sarmiento se inscribe en el marco del Año de la Educación, aunque su eje central es operativo. La prioridad está puesta en desarticular organizaciones criminales, cortar puntos de venta y golpear la logística del microtráfico.
Ferlauto explicó que el Comando Unificado Misión Sarmiento permitirá institucionalizar una coordinación que ya existía, pero sin estructura formal. Ahora habrá planificación conjunta, más procedimientos, más allanamientos, más detenciones y más incautaciones. La promesa es volumen y constancia.
El funcionario nacional dejó una definición política clara. Dijo que el Gobierno nacional y el provincial comparten una visión: “el que las hace, las paga”. Para ambos, el enemigo es el delincuente. No hay ambigüedades ni discursos tibios.
En cuanto a la conducción operativa, Ferlauto confirmó que estará a cargo de la Policía Federal Argentina, a través del comisario mayor Leonardo Bracamonte, jefe de la Región Cuyo. Sin embargo, aclaró que todas las fuerzas estarán involucradas en el despliegue territorial.
Además, adelantó que se trabaja para ampliar la presencia de fuerzas federales en el interior provincial, reforzando zonas críticas y corredores estratégicos. La idea es anticiparse, no correr detrás del delito.
El intercambio de información será uno de los pilares centrales del nuevo esquema. Ferlauto fue explícito: el narcotráfico es crimen organizado y la fragmentación informativa juega a favor de las bandas. Compartir datos ya no es opcional. Es una obligación operativa.
En ese contexto, Sosa recordó los números de 2024. Las incautaciones de cocaína se duplicaron. Los secuestros de marihuana se quintuplicaron. Esos datos permitieron dimensionar el alcance real del microtráfico en San Luis.
“La comunidad que sufre esto tiene que saber que vamos a estar todos los días desarticulando puntos de venta”, aseguró la ministra. El mensaje apunta tanto a los vecinos como a las organizaciones criminales.
En las próximas semanas, el Comando Unificado Misión Sarmiento se complementará con capacitaciones especializadas en narcotráfico, que contarán con la participación de una comisión de la DEA. La estrategia es clara: profesionalizar, coordinar y golpear donde duele.
San Luis pone en marcha un modelo inédito. La apuesta es alta. El desafío también. Pero el mensaje político y operativo ya está sobre la mesa.


