Rescate de kitesurfista en Mar del Plata: intervención contrarreloj en el puerto
La escena ocurrió durante una tarde marcada por condiciones climáticas adversas. El viento soplaba con fuerza sostenida y el mar presentaba un oleaje irregular. En ese contexto, la práctica de deportes acuáticos se volvió riesgosa. Sin embargo, el kitesurfista ingresó al agua. Minutos después, perdió el control de la cometa y de la tabla. A partir de ese momento, quedó a merced de las ráfagas y de la corriente dominante.
Mientras tanto, quienes observaban desde la playa advirtieron el peligro. El joven comenzó a desplazarse sin capacidad de maniobra hacia la escollera Sur, una zona sin salida directa y con piedras expuestas. Allí, el impacto contra las rocas suele ser inevitable cuando el mar empuja. Por eso, la señal de alerta se activó de inmediato.
En consecuencia, los guardavidas del sector no dudaron. Activaron el protocolo de rescate y se lanzaron al agua con tablas de surf. La decisión fue rápida y precisa. El mar estaba revuelto y el viento no cedía. Aun así, avanzaron contra la corriente, cuidando cada movimiento para no quedar atrapados en la misma trampa.
Durante el trayecto, el kitesurfista mostraba signos de alteración y cansancio. Tenía dificultades para mantenerse a flote y para sostener la cometa. Esa combinación aumentó el riesgo. No obstante, los rescatistas lograron alcanzarlo y estabilizar la situación. Primero aseguraron su integridad. Luego iniciaron el traslado hacia una zona segura, lejos de la escollera.
Además, el operativo sumó un factor clave. Surfistas que estaban en el lugar observaron el rescate y decidieron colaborar. Ingresaron al agua con sus propias tablas y aportaron apoyo táctico. Esa ayuda permitió acortar tiempos y reducir la exposición del joven al oleaje. La coordinación fue espontánea y efectiva.
Minutos después, el rescate de kitesurfista en Mar del Plata se resolvió sin heridos de gravedad. El joven fue asistido en la playa y se confirmó que no presentaba lesiones importantes. El alivio fue general. Sin embargo, el episodio dejó un mensaje claro: el mar no perdona errores cuando las condiciones son desfavorables.
El profesional Hernán Carro destacó públicamente el accionar de los guardavidas. Subrayó que este tipo de intervenciones se repite con frecuencia al inicio de la temporada 2026. “En lo que va de este comienzo de temporada ya tuvieron varias intervenciones. Hacen un buen equipo”, señaló. Sus palabras pusieron el foco en la prevención y en la experiencia del personal de seguridad.
A partir de la viralización del video del rescate, las redes sociales se llenaron de comentarios. Por un lado, abundaron los elogios al profesionalismo de los guardavidas y a la solidaridad de los surfistas. Por otro lado, surgieron cuestionamientos a la responsabilidad individual de ingresar al mar con viento intenso y oleaje complejo.
Este rescate de kitesurfista en Mar del Plata reabrió el debate sobre los límites del deporte extremo y el respeto a las advertencias. Las banderas, los partes meteorológicos y las recomendaciones existen por una razón. Ignorarlas puede convertir una tarde de verano en una situación límite.
Finalmente, el episodio dejó una certeza. La presencia activa de guardavidas salva vidas. Su entrenamiento, su lectura del mar y su reacción inmediata marcan la diferencia. En playas con alto tránsito y condiciones cambiantes, cada segundo cuenta. Y esta vez, el tiempo jugó a favor.

