Las obras alcanzan más de 650 kilómetros en distintos puntos de San Luis y buscan mejorar la seguridad vial. También avanzarán sobre la ruta 3 al sur de Unión.
El Gobierno de San Luis anunció una inversión superior a los $4.200 millones para obras de mantenimiento y mejora en rutas provinciales pavimentadas, con intervenciones que alcanzan 656 kilómetros distribuidos en distintos puntos de la geografía provincial. El plan incluye trabajos en las rutas 2, 3 y 15, además de otros corredores que ya se encuentran en ejecución.
El anuncio fue realizado por el gobernador Claudio Poggi, quien firmó este miércoles tres decretos de adjudicación de obras junto al director de Vialidad Provincial, Juan José Sosa Zamarbide. “En total estamos haciendo una conservación mejorativa de 656 kilómetros de rutas provinciales pavimentadas, con una inversión de $4.279 millones”, precisó el Mandatario.
Las obras alcanzan tramos clave para la conectividad productiva y social de la provincia. Entre ellos, la ruta provincial N°2, que une Villa Mercedes con La Toma; la ruta N°15, que conecta Balde con San Gerónimo; y la ruta N°3, entre la ciudad de San Luis y la localidad de Unión. Poggi adelantó que, además, se extenderán los trabajos hacia el sur de Unión, en un sector que también presenta un marcado deterioro.
El Gobernador destacó que estas intervenciones se suman a otras tareas de mantenimiento que ya se ejecutan sobre la red vial provincial, en rutas como la 6, la 41, la 8 y la 10, en los departamentos Ayacucho y San Martín, además del tramo entre San Francisco del Monte de Oro y La Carolina, y la totalidad de la ruta 11, que une Zanjitas con Justo Daract.
“Estamos haciendo un esfuerzo importante en un contexto complicado, donde la Nación no está realizando el mismo nivel de mantenimiento en las rutas a su cargo”, señaló Poggi, marcando una diferencia con la política vial nacional y subrayando la decisión de sostener la inversión en infraestructura.
Desde Vialidad Provincial explicaron que las obras forman parte de un plan de conservación mejorativa que apunta a recuperar la transitabilidad y reforzar la seguridad vial en rutas que registran desgaste por el paso del tiempo, la carga de tránsito y factores climáticos. Los trabajos incluyen bacheo superficial y profundo, sellado de grietas con asfalto modificado, restitución de bases granulares, colocación de nuevas carpetas asfálticas, limpieza y perfilado de cunetas, además de desmalezado y mantenimiento de banquinas.
Según detalló Sosa Zamarbide, los plazos de ejecución varían entre tres y seis meses, de acuerdo con la extensión y complejidad de cada tramo. “Algunas obras ya están en marcha y ahora se suman otras. Para la provincia es prioritario sostener la red vial en condiciones adecuadas, porque impacta directamente en la seguridad, la producción y la integración territorial”, afirmó el funcionario.
En esta etapa, las nuevas intervenciones cubrirán aproximadamente 350 kilómetros adicionales, dentro de un esquema que prevé acciones continuas de mantenimiento preventivo y correctivo. El objetivo es evitar que los deterioros menores deriven en daños estructurales más costosos de reparar y garantizar condiciones de circulación seguras para vehículos particulares, transporte de cargas y servicios de emergencia.
Con esta inversión, el Gobierno provincial busca sostener la infraestructura vial como uno de los ejes centrales de su política de desarrollo, en un escenario económico complejo y con fuerte impacto de la falta de mantenimiento de rutas nacionales que atraviesan el territorio puntano.

