Murió el bebé que fue aplastado por una camioneta en Villa Mercedes

El pequeño Bastián Sosa, de un año y siete meses, no resistió las graves lesiones en el cráneo y tórax. La tragedia conmociona a todo el barrio Kilómetro 4.

La noticia más dolorosa llegó este miércoles por la noche. Murió Bastián Sosa, el bebé de un año y siete meses que estaba internado en estado crítico luego de ser aplastado por una camioneta. El hecho ocurrió en el barrio Kilómetro 4, en la ciudad de Villa Mercedes.

Todo sucedió entre las 22:30 y las 23:00 del martes 29 de julio. Por razones que aún se investigan, el pequeño cayó de un vehículo y fue aplastado por una de las ruedas. Las lesiones que sufrió fueron devastadoras: traumatismo de cráneo y traumatismo de tórax.

Desde el primer momento, la situación fue desesperante. El niño fue trasladado de urgencia al Policlínico Regional “Juan Domingo Perón”, donde ingresó directamente a quirófano. Los médicos hicieron todo lo posible. Lo intervinieron quirúrgicamente y lo conectaron a un respirador artificial en terapia intensiva.

Durante más de 24 horas, familiares, vecinos y conocidos se unieron en cadenas de oración. Las redes sociales se llenaron de mensajes de apoyo y pedidos por un milagro. Pero la esperanza se desvaneció en la noche del miércoles.

Pese a los esfuerzos médicos, en las últimas horas le retiraron el respirador artificial. El cuerpo de Bastián no resistió las heridas. La magnitud de los daños internos era incompatible con la vida. Finalmente, falleció cerca de las 22:57.

La comunidad de Villa Mercedes está profundamente conmocionada. No se trata solo de una tragedia familiar: es un golpe al corazón de todo un barrio. El dolor, la impotencia y la indignación son inevitables.

Fuentes oficiales aún no han informado si hay una causa judicial abierta o si se investigan responsabilidades. Tampoco trascendieron detalles del contexto en el que el bebé cayó del vehículo ni quién estaba al mando.

Lo único cierto es el desenlace: una vida se apagó en circunstancias evitables. La sociedad exige respuestas, contención y sobre todo, medidas que prevengan hechos tan trágicos como este.

Mientras tanto, el silencio en las calles del Kilómetro 4 dice más que mil palabras. La ausencia de Bastián deja un vacío imposible de llenar.

 

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