Margarita del Carmen Escudero murió este miércoles a la madrugada luego de permanecer internada en terapia intensiva desde agosto, como consecuencia de las graves heridas sufridas en un choque frontal ocurrido sobre la Ruta Nacional 146, a la altura de la localidad de Nogolí.
Escudero se encontraba internada en el Hospital Central “Dr. Ramón Carrillo”, con pronóstico reservado desde su ingreso, tras el siniestro vial ocurrido el pasado 23 de agosto.
El accidente se produjo cuando la mujer viajaba junto a su esposo, Raúl Rojas, a bordo de un automóvil Peugeot, que impactó de frente contra una camioneta Volkswagen Amarok. Como consecuencia del fuerte choque, Rojas falleció en el acto. La víctima era bombero voluntario de Villa de la Quebrada, lo que generó una profunda conmoción en la comunidad y en el ámbito de los cuarteles de la región.
En la camioneta involucrada se trasladaban dos agentes penitenciarios oriundos de Luján. De acuerdo con el parte oficial de la Policía Caminera, al conductor del vehículo, un joven de 24 años, se le realizó el test de alcoholemia, que arrojó un resultado positivo de 0,91 gramos de alcohol por litro de sangre, por encima del límite permitido.
Desde el momento del accidente, Margarita Escudero permaneció internada en estado crítico, con múltiples lesiones de gravedad que requirieron atención constante en terapia intensiva. A pesar de los esfuerzos médicos, su estado no logró revertirse y finalmente se produjo su fallecimiento, casi cinco meses después del siniestro.
Tras conocerse la noticia, los familiares de la víctima renovaron el pedido de justicia y reclamaron avances en la causa judicial. “Queremos justicia y que el responsable vaya preso”, expresaron, al tiempo que solicitaron que el caso no quede impune y que se determinen responsabilidades penales por lo ocurrido.
El fallecimiento de Escudero agrava la situación judicial del conductor de la camioneta, ya que el hecho pasó de ser una causa con lesiones graves y una víctima fatal, a un siniestro con dos personas fallecidas, lo que podría derivar en una recalificación de la carátula judicial.
Desde el entorno familiar y social de las víctimas también se volvió a poner el foco en la problemática de la conducción bajo los efectos del alcohol, una de las principales causas de siniestros viales graves en rutas y caminos del país.
Mientras tanto, la investigación continúa en el ámbito judicial, con expectativa por las definiciones que pueda tomar la fiscalía en relación con la imputación y el avance del proceso. La familia insistió en que seguirá reclamando justicia hasta que el caso tenga una resolución acorde a la gravedad de lo sucedido.

