Cárcel para dos narcos tras operativos en San Luis: vendían droga en barrios del sur

Justicia Federal ordenó prisión para dos hombres acusados de vender cocaína y marihuana en los barrios Pucará y San Luis XV. Secuestraron droga, dinero y celulares.

El negocio de la droga tiene rostro, barrio y precio. Esta vez, la Justicia Federal actuó con contundencia. Dos hombres, de 35 y 50 años, fueron enviados al Servicio Penitenciario Provincial, luego de ser imputados por infringir la Ley 23.737 de Estupefacientes.

La orden fue clara: desmantelar dos centros de venta de droga que operaban impunemente en zonas residenciales de la capital puntana. El operativo fue llevado adelante por la División Lucha Contra el Narcotráfico, bajo la órbita del juez federal Juan Esteban Maqueda.

Barrios Pucará y San Luis XV: narcomenudeo a la vista de todos
Los allanamientos se realizaron el viernes 11 de julio, en simultáneo, en dos viviendas ubicadas en los barrios Pucará y San Luis XV. En esos domicilios, se movía una estructura de narcomenudeo aceitada y peligrosa.

El resultado fue categórico: dos centros de venta ilegal anulados y evidencia incautada de una red en funcionamiento.

Droga, dinero y logística: todo en manos de los narcos
El material secuestrado pone blanco sobre negro el nivel de actividad:

Cocaína valuada en $1.200.000

Marihuana lista para fraccionar en al menos 81 dosis, valuada en $283.500

Dinero en efectivo: $587.360 y 307 dólares

Teléfonos celulares y balanzas de precisión

Recortes de nylon y anotaciones contables

Toda la infraestructura para comercializar droga estaba montada en barrios donde conviven trabajadores, estudiantes y familias enteras.

Justicia sin demoras: prisión preventiva e incomunicación
Ambos detenidos fueron trasladados e incomunicados, alojados en el Servicio Penitenciario Provincial. La medida fue dispuesta ayer lunes 14 de julio, tras permanecer arrestados desde el momento de los allanamientos.

La causa sigue en manos del juzgado Federal de San Luis, bajo instrucción directa. La ley es clara: la infracción a la normativa de estupefacientes puede derivar en condenas severas.

¿Qué hay detrás de estos operativos?
Cada centro de distribución desmantelado no es solo un operativo exitoso. Es un golpe a redes que operan entre la impunidad, la precariedad social y el silencio barrial.

Y, sobre todo, es un mensaje: la droga no es invisible, ni imparable.

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