Mientras el streaming submarino del CONICET causa furor, trabajadores del organismo inician un paro nacional y vigilia por la crítica situación presupuestaria y salarial.
En plena euforia por el streaming submarino que cautiva a miles, el CONICET va al paro. La protesta, impulsada por ATE y agrupaciones científicas, incluye vigilia en todo el país para visibilizar el deterioro del sector.
El reclamo es urgente: salarios congelados, becas en peligro y ajuste presupuestario sin tregua.
Mientras Argentina sigue con atención las imágenes del fondo marino, los investigadores enfrentan otra realidad más cruda: falta de fondos, sueldos por debajo de la línea de pobreza y paralización de proyectos clave.
“Necesitamos salarios dignos y presupuesto para sostener la ciencia nacional”,
denunció la Red Federal de Afectadxs, que nuclea a becarixs, investigadores y técnicos del sistema.
El éxito del streaming de la expedición submarina del CONICET logró algo impensado: poner a la ciencia en boca de todos. Pero desde ATE aclaran que esa visibilidad no puede tapar el desastre:
“El humor y la repercusión del streaming ayudaron a instalar el tema,
pero la situación es real y urgente”.
En paralelo al furor digital, los laboratorios están vacíos, los insumos faltan y los jóvenes emigran.
Recomposición salarial inmediata
Fin del ajuste presupuestario
Continuidad de becas científicas
Presupuesto digno para investigación y desarrollo
Defensa de la ciencia pública como política de Estado
El conflicto promete escalar si no hay respuestas. El CONICET, emblema del conocimiento argentino, hoy se moviliza no por más premios internacionales, sino por comer y seguir investigando en el país.
Porque sin presupuesto, no hay ciencia. Y sin ciencia, no hay futuro.