Ediles opositores piden feriados turísticos en octubre, noviembre y diciembre para reactivar la economía regional golpeada por la caída del turismo.
Villa de Merlo atraviesa un presente crítico. El turismo, principal motor económico de la localidad, no logra despegar. Las vacaciones de invierno dejaron más dudas que reservas, y la temporada baja amenaza con fundir a los prestadores. Frente a este escenario, concejales opositores presentaron un pedido formal al Gobierno Nacional: reclaman la creación de tres feriados puente para salvar el último trimestre del año.
Los ediles Daniel Orue, Virginia Morales, Gastón Fonseca y Ana Laura Ferrarotti elevaron la nota al ministro de Turismo y Deportes, Daniel Scioli. En ella, solicitan que se cree un feriado turístico en octubre, dado que este año el Día del Respeto a la Diversidad Cultural (12 de octubre) cae domingo y no genera fin de semana largo.
“El sector turístico atraviesa una situación crítica”, expresaron. Señalaron que la caída de visitantes no solo afecta a Merlo, sino a toda la provincia de San Luis. Sin visitantes, no hay ingresos. Y sin ingresos, peligra la subsistencia de familias enteras que dependen del turismo.
Pero el pedido no se agota en octubre. También piden reconvertir en feriados puente los días no laborables de noviembre y diciembre, empezando por el viernes 21 de noviembre. La idea: generar estímulos concretos para reactivar el turismo interno antes del verano.
El planteo es claro y directo: sin movimiento turístico, no hay reactivación.
La nota presentada ante el Concejo Deliberante enfatiza que estas medidas no solo beneficiarían a Merlo. «Sería un alivio para miles de familias que viven del turismo y que necesitan trabajar», sostienen. Apuntan a que el turismo interno motorice las economías regionales, sobre todo en contextos de crisis como el actual.
Entre los argumentos, los concejales detallan que un fin de semana largo impulsaría reservas en alojamientos, restaurantes y actividades conexas. En resumen: permitiría volver a poner en marcha una rueda que hoy está frenada por completo.
Además, advierten que convertir los días no laborables en feriados puente y sumar uno en diciembre sería una medida de impacto nacional, no solo local. “Se trata de generar incentivos concretos para el turismo en los meses de cierre del año”, remarcan. Y agregan: “Estas medidas contribuirían a recuperar la demanda interna, fortalecer el empleo en uno de los sectores más golpeados y descentralizar las oportunidades de desarrollo en todo el país”.
Lo dijeron sin vueltas: el turismo necesita oxígeno. Y el oxígeno son los feriados.
Mientras el Gobierno Nacional debate medidas, en Villa de Merlo hay ansiedad. Si no llegan respuestas rápidas, muchos prestadores podrían no llegar al verano. Y entonces, el daño sería irreversible.