Cooperativa de Agua en la mira: denuncian manipulación en el sistema de facturación

Más de mil usuarios de Merlo recibieron boletas con montos desproporcionados. Separaron a un empleado y avanza una investigación interna por sabotaje.

La Cooperativa de Agua Potable de Villa de Merlo enfrenta una crisis interna tras detectarse una alteración deliberada en su sistema de facturación.

Más de mil usuarios recibieron boletas con importes desproporcionados, que en algunos casos superaban los 300 mil pesos, cuando el promedio habitual oscila entre 15 mil y 20 mil pesos mensuales.

“Lo ocurrido no fue un error, fue una intervención humana”, admitieron desde el Consejo de Administración.

Boicot interno y separación de personal
Ante la ola de reclamos, la cooperativa activó una auditoría urgente.
Se descubrió una manipulación intencional del software de facturación.

Un empleado con acceso al sistema fue separado de su cargo de manera preventiva, mientras se avanza con una investigación administrativa interna.

El gerente Rafael Gilmartin explicó a InfoMerlo:

“Todos los meses hay entre diez y doce reclamos por lectura o carga. Pero esto fue otra cosa. Nos desbordó.”

El error, la alarma y la investigación
La alerta se encendió cuando la cantidad de reclamos se disparó en pocos días.
Al revisar el sistema, se detectaron registros alterados que no coincidían con los consumos reales de los domicilios.

“Hay evidencias de un sabotaje informático interno. No fue una falla técnica”, señalaron desde la conducción.

Facturas corregidas y asistencia a los vecinos
Mientras avanza la auditoría, la cooperativa trabaja en:

Emitir nuevas boletas corregidas

Asistir de forma personalizada a los afectados

Refuerzos en los controles de carga y emisión

También se evalúan nuevas medidas de seguridad informática para evitar que este tipo de situaciones vuelva a ocurrir.

“La prioridad es recuperar la confianza de los usuarios y garantizar transparencia”, remarcaron desde la entidad.

La cooperativa se enfrenta no solo a un problema técnico, sino a una crisis de credibilidad. La comunidad exige respuestas claras y responsables.

 

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