La comunidad eligió por redes sociales el nombre de la corzuela parda que se recupera en el Centro de Conservación de Vida Silvestre en La Florida

La fauna nativa de San Luis vuelve a ocupar un lugar en el corazón de la comunidad. A través de una votación en redes sociales organizada por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, el público eligió el nombre ‘Sacha’ para la corzuela parda que se recupera desde principios de julio en el Centro de Conservación de Vida Silvestre (CCVS), ubicado en La Florida.

La iniciativa tuvo como objetivo involucrar a la ciudadanía en el conocimiento y valoración de las especies locales, en especial de la corzuela parda, también conocida como ‘sachacabra’, un habitante emblemático del bosque nativo puntano. La votación se realizó a través de Instagram y ‘Sacha’ obtuvo el 31% de los votos, superando a otras propuestas como Calel (que significa “verde” en mapudungun), Bambi (en referencia a la película infantil) y Molle (por la localidad donde fue encontrada).

El animal fue rescatado en la localidad de Los Molles, al pie de la Sierra de los Comechingones, luego de que su madre fuera atacada por perros, según informó la Policía Ambiental. Desde su llegada al CCVS, recibe tratamiento veterinario especializado y seguimiento estricto para evitar su improntación, es decir, que pierda su conducta silvestre por contacto humano.

La historia de ‘Sacha’ pone en primer plano la fragilidad de la fauna silvestre ante la urbanización y la tenencia irresponsable de mascotas, especialmente en zonas periurbanas donde este tipo de especies conviven con la actividad humana. La corzuela es visible en la vera de rutas y caminos, y su rol en el ecosistema es vital: contribuye a la dispersión de semillas, lo que favorece la regeneración del bosque nativo.

Además, los especialistas advierten sobre una condición delicada asociada a su manipulación: la miopatía de captura, una enfermedad muscular no infecciosa causada por el estrés durante el rescate. Esta patología puede provocar rigidez, debilidad muscular, y en casos extremos, la muerte del animal. Es por eso que, desde el CCVS, el tratamiento y los cuidados se aplican con criterios muy precisos, minimizando el contacto humano.

El caso de Sacha sirve como oportunidad educativa para sensibilizar sobre la importancia de proteger la fauna autóctona, y también para promover prácticas responsables en relación con el entorno natural. Desde la Secretaría destacaron que esta acción apunta a fortalecer el vínculo de la comunidad con el ambiente, no solo desde la protección, sino también desde el conocimiento.

Mientras tanto, la pequeña corzuela sigue su proceso de recuperación en condiciones controladas. Con su nuevo nombre, ‘Sacha’, representa una historia de supervivencia y un llamado a la conciencia colectiva. Protegerla es también proteger la biodiversidad puntana.

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