Denuncian que una adolescente fue mordida a la salida del colegio en Jesús María por un Therian

La madre de una adolescente de 14 años aseguró que su hija fue abordada por un grupo de jóvenes con máscaras de animales y mordida en el tobillo. El hecho habría ocurrido cerca de un colegio en Jesús María. La Policía informó que no hay denuncia radicada.

El presunto ataque de un joven therian en Córdoba abrió un debate que mezcla preocupación, desconcierto y fenómeno social. Una mujer denunció públicamente que su hija de 14 años fue mordida en el tobillo por un integrante de un grupo que simulaba comportamientos animales en plena vía pública, en la ciudad de Jesús María.

El hecho, según relató la madre a una emisora local, ocurrió a la salida del colegio Domingo Faustino Sarmiento, sobre calle Córdoba. La adolescente habría sido rodeada por entre tres y cuatro personas que utilizaban máscaras de lobos y perros.

Primero —contó la mujer— comenzaron a “olfatearla” y a seguirla. La chica creyó que se trataba de una broma. Después llegó la mordida.

“Pensaba que estaban jugando”, explicó la madre en la entrevista radial. La adolescente vestía pollera y fue mordida en el tobillo. En ese momento intentó reaccionar y escapar. Lo logró.

Ataque de un joven therian en Córdoba: qué se sabe

El dato que introduce un matiz institucional es que, según fuentes policiales de la provincia, no existe hasta el momento una denuncia formal radicada por el hecho.

La madre sostuvo que su hija no le contó lo sucedido inmediatamente. El relato apareció tiempo después, cuando comenzaron a circular noticias sobre la tendencia “therian” en medios y redes sociales. Recién entonces la adolescente vinculó aquella situación con esta identidad urbana emergente.

En las últimas semanas, el término ganó visibilidad. Los llamados therians son personas que aseguran experimentar una conexión profunda con un animal no humano y que, en algunos casos, adoptan conductas asociadas a ese animal en la vida cotidiana.

Dentro de esa comunidad se mencionan episodios denominados “shift”, momentos en los que la percepción de la identidad humana disminuye y emergen conductas instintivas vinculadas al animal con el que se identifican. Los teriotipos más frecuentes son lobos, perros y zorros.

Ahora bien, una cosa es la autoidentificación simbólica o espiritual. Otra, muy distinta, es una agresión física.

Entre fenómeno juvenil y responsabilidad penal

El episodio denunciado en Jesús María pone el foco en un límite claro: cualquier conducta que implique daño físico constituye un hecho punible, independientemente de la identidad o pertenencia cultural que invoquen sus protagonistas.

La adolescente, según su madre, comenzó a pedir que la acompañaran al colegio después de lo ocurrido. En ese momento la familia no entendía el motivo. Con el tiempo, la situación cobró sentido.

El caso también deja expuesta una dinámica frecuente en adolescentes: el silencio frente a episodios que generan miedo o vergüenza. La demora en el relato complica la intervención institucional y la eventual investigación.

Por ahora, el hecho se sostiene en el testimonio público de la madre. Sin denuncia formal, no hay actuación judicial. Tampoco identificación de los supuestos agresores.

El fenómeno therian, por su parte, crece en visibilidad mediática. En distintos puntos del país se registraron reuniones y apariciones públicas de jóvenes con máscaras o accesorios vinculados a animales. En la mayoría de los casos, se trata de expresiones identitarias sin implicancias violentas.

La preocupación surge cuando el límite entre performance y agresión se desdibuja.

El episodio en Jesús María, más allá de su desenlace judicial, abre preguntas sobre el rol de las escuelas, las familias y el Estado frente a nuevas tribus urbanas que combinan identidad, redes sociales y exposición pública.

En contextos donde lo viral amplifica conductas, la prevención vuelve a ser clave. Informar, intervenir a tiempo y diferenciar expresión cultural de delito son tareas que no admiten confusión.

La denuncia mediática ya está hecha. Resta saber si avanzará por los canales formales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *