Por primera vez, el Servicio Penitenciario de San Luis destruirá celulares secuestrados en operativos dentro del penal. La medida busca evitar su reutilización ilegal.
El miércoles 16 de julio, el Ministerio de Seguridad de San Luis ejecutará una medida inédita: destruirá 600 celulares secuestrados en el Servicio Penitenciario durante los últimos cinco años.
Será en el marco del Día del Servicio Penitenciario Provincial y del Agente Penitenciario, y marcará un hito institucional: por primera vez, parte del procedimiento se realizará dentro del penal, específicamente en el Complejo N°1 “Granadero Baigorria”, en la ciudad de San Luis.
Teléfonos secuestrados: un problema estructural
Los dispositivos fueron incautados en controles internos, visitas y alrededores del penal. Algunos fueron encontrados en poder de internos, otros en manos de visitantes o personas que intentaban introducirlos de manera ilegal, incluso arrojándolos desde el exterior.
Hasta ahora, no existía un procedimiento claro para la destrucción de estos celulares. Muchos quedaban almacenados sin uso ni destino concreto. Eso cambió con una nueva estrategia del Ministerio de Seguridad.
Desarme manual, control ambiental y disposición final
A diferencia de operativos anteriores —tercerizados y fuera del penal—, esta vez se hará desarme manual dentro del complejo. El personal extraerá componentes contaminantes como baterías, los cuales recibirán un tratamiento ambiental diferenciado.
El resto del material será gestionado bajo protocolos de disposición final, cumpliendo normativas ecológicas.
La medida busca que los celulares no vuelvan a circular, ni sean reutilizados de forma clandestina. La reutilización de estos dispositivos, incluso con fines delictivos, es una problemática real y persistente.
Seguridad y tecnología: nueva fase en el sistema penitenciario
Este operativo forma parte de una estrategia integral impulsada por el Ministerio de Seguridad, junto con la Dirección de los Complejos Penitenciarios.
Incluye:
Capacitación continua del personal penitenciario
Incorporación de nuevas tecnologías de detección, como scanners y sistemas especializados
Refuerzo de protocolos para el control de ingreso y permanencia de personas y objetos