Frontera caliente: desmantelan finca narco-contrabandista en Salta usada como paso ilegal desde Bolivia

La ruta del contrabando: detienen a 11 personas, secuestran $100 millones en mercadería y hallan vehículos listos para cruzar el río Bermejo.

El contrabando ya no se esconde en la oscuridad, ahora tiene finca, ruta y desembocadura propia. En Aguas Blancas, provincia de Salta, Gendarmería Nacional desmanteló una estructura delictiva que operaba con total impunidad desde una finca que desembocaba directamente en el río Bermejo. Desde allí se facilitaba el ingreso ilegal de mercadería desde Bolivia.

La operación fue resultado de una minuciosa investigación encabezada por la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales Orán, con intervención directa de la Fiscalía Federal de Orán. El despliegue incluyó allanamientos simultáneos en cuatro inmuebles: una finca, un predio rural y dos viviendas ubicadas en los barrios Caballito y Los Lapachos.

¿La mecánica? Sencilla, rentable y descarada: se cobraba por permitir el ingreso de camiones y autos a la finca ubicada sobre la Ruta Nacional N.º 50, la cual daba acceso directo al cauce del río Bermejo. Allí se realizaba la carga de mercadería proveniente de Bolivia, en muchos casos con la complicidad pasiva de vecinos y el uso de vehículos de gran porte.

“Como resultado de los allanamientos, con apoyo del personal de la Policía Federal Argentina, Prefectura Naval Argentina y ARCA-Aduana, se logró la detención de once personas”, informaron desde Gendarmería.

Entre los elementos incautados se destacan:

Vehículos particulares y camiones listos para transporte

Mercadería de origen extranjero valuada en $100 millones

Dinero en efectivo

Dispositivos y documentación clave para la causa

La investigación dejó al descubierto una estructura informal pero aceitada, que operaba como un peaje clandestino para bandas dedicadas al contrabando, burlando sistemáticamente los controles fronterizos y aduaneros.

¿Dónde queda el Estado en estas zonas grises? La pregunta resuena con fuerza. Las fronteras porosas, la connivencia local y el negocio millonario del contrabando siguen siendo un talón de Aquiles para la soberanía económica y el control territorial.

Este operativo, que parece sacado de una serie policial, muestra cómo la geografía se convierte en aliada del delito cuando falta presencia estatal real. La desembocadura al río Bermejo no solo era un paisaje rural: era la puerta trasera de un sistema paralelo de comercio ilegal.

Mientras la economía formal se desploma y miles de argentinos luchan por llegar a fin de mes, estos circuitos clandestinos siguen moviendo fortunas sin pagar un solo impuesto. Y aunque 11 detenidos y $100 millones incautados suenen a victoria, no dejan de ser apenas un recorte en una película más larga.

 

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