Con frutas más baratas que en el Mercado Central y bazares estilo Once, miles aprovechan ofertas en Guernica, Burzaco, Llavallol y Villa Celina.
En medio del ajuste económico y la pérdida del poder adquisitivo, miles de familias del conurbano sur buscan alivio en los nuevos polos comerciales que inundan las redes con precios de remate. Verdulerías, ferias y bazares se han convertido en verdaderas “Saladas 2.0”, con ofertas más bajas que las del propio Mercado Central.
Uno de los fenómenos más notables ocurre en Guernica, frente a la estación, donde la verdulería La Nueva Luna atrae desde la madrugada a cientos de vecinos que forman filas de hasta tres cuadras. Allí se consiguen productos como bolsas de papas a $1.000, bananas premium a $899 el kilo, o mandarinas 2 kg por $999, entre otros precios insólitos para el contexto inflacionario.
Las redes sociales se volvieron el principal canal de difusión: publicaciones en Instagram y Facebook anuncian día a día las promociones. La estrategia es clara: volumen de ventas y rotación rápida de stock, lo que garantiza alimentos frescos a bajo costo.
También se destacan verdulerías en Burzaco, Llavallol y Luis Guillón con precios tan agresivos como 2 kg de bananas por $2.000, 3 kg de mandarinas a $3.000, y promociones con regalos por compras superiores a $30.000. En Monteverde al 2100, El Progreso abrió sus puertas en Burzaco con bolsas de papas a solo $1.000 y una fila que superó la cuadra desde el primer día.
Fuera del rubro alimenticio, hay un nuevo jugador fuerte: un bazar en Bánfield, conocido como Chuli Maiso, donde los precios desafían al mismísimo Once. Allí se venden vasos de vidrio por $650, 6 vasos plásticos por $1.600, juegos de cubiertos a $25.000 y acolchados desde $39.900.
Pero el plato fuerte del consumo popular se da en las proximidades del Riachuelo. La reapertura de La Salada se topó con un nuevo competidor del lado porteño: La Gran Dulce, en Villa Celina, con 55.000 m² y más de 2.400 locales. El mega outlet ofrece desde indumentaria de marcas como GAP, Forever 21 y H&M hasta electrodomésticos y muebles, todo a precios pensados para competir con Avellaneda, Flores y los shoppings.
Los precios:
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Buzos desde $10.000
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Blazers entre $22.000 y $25.000
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2 jeans de hombre por $30.000
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Ropa interior desde $4.000
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12 pares de soquetes por $4.500
Estas “nuevas Saladas” compiten con una lógica opuesta a la tradicional: bajan precios para vender más y evitar el quiebre. Mientras tanto, la otra cara del comercio, con valores inalcanzables, se vacía. El conurbano sur reinventa el consumo masivo.