Tormentas extremas en Estados Unidos dejaron una mujer muerta, miles sin luz, vuelos cancelados y el transporte urbano colapsado en Nueva York y Nueva Jersey.
Nueva York vive una pesadilla climática. El noreste de Estados Unidos está colapsado por tormentas extremas, lluvias torrenciales e inundaciones repentinas que ya dejaron una víctima fatal, miles sin luz y ciudades paralizadas.
Una mujer murió en el condado de Orange, arrastrada por el agua mientras intentaba escapar de su casa inundada. Es el rostro humano de una catástrofe que no da tregua.
Nueva York, Nueva Jersey, Pensilvania y Connecticut se declararon en emergencia.
La cantidad de agua caída en algunas zonas es descomunal: entre 300% y 500% más que lo habitual. En solo 24 horas, algunas regiones registraron más de 20 cm de lluvia.
El gobernador de Nueva Jersey, Phil Murphy, emitió el estado de emergencia, mientras que el Servicio Nacional de Meteorología (NWS) activó alertas de inundación en Filadelfia, Newark, Elizabeth, East Orange, Camden, y todo Nueva York.
La ciudad de Nueva York enfrenta retrasos graves en múltiples líneas del metro.
Videos difundidos muestran a pasajeros subiendo escaleras bajo el agua, estaciones inundadas y calles totalmente anegadas.
La agencia Emergency Management pidió a quienes vivan en sótanos o plantas bajas que evacúen inmediatamente: “Estos espacios pueden llenarse de agua en minutos. Son trampas mortales”.
La tormenta provocó la cancelación de 1.800 vuelos en los aeropuertos de JFK, LaGuardia y Newark.
Además, hay puentes y rutas cerradas, deslizamientos de tierra y zonas aisladas. El suelo, saturado de agua, no absorbe más y el riesgo sigue en aumento.
En Vermont, las lluvias acumuladas superan los 30 cm, elevando aún más el nivel de alerta por desastres naturales.
Videos y fotos viralizados muestran:
Calles como ríos en North Plainfield y Watchung (Nueva Jersey)
Estaciones de subte bajo agua en Manhattan
Autos flotando o varados
Cortes masivos de energía (más de 8.000 hogares sin luz)
Este evento es otro recordatorio brutal del cambio climático y su impacto directo. Tormentas más intensas, lluvias anormales y sistemas urbanos colapsados se convierten en la nueva normalidad.