Desde la Municipalidad impulsan una campaña cara a cara con los vecinos para evitar el abandono animal y educar sobre el respeto a los animales.
La convivencia con mascotas es un derecho, pero también una obligación. En nuestra ciudad, el abandono y el maltrato animal siguen siendo una problemática silenciosa pero constante. Por eso, la Secretaría de Medio Ambiente, junto al Departamento de Zoonosis, decidió salir del escritorio y tocar timbres: recorrer cada barrio, casa por casa, para concientizar de forma directa a los vecinos sobre la importancia de la tenencia responsable de mascotas.
No es una campaña más. Es una acción concreta, territorial y necesaria. Porque mientras muchos se llenan la boca hablando de protección animal, desde el municipio se activó una estrategia real, con el foco puesto en el contacto humano, en el diálogo directo, en el compromiso cara a cara.
La campaña se enmarca en la Ordenanza 350, que establece las pautas para garantizar el bienestar de los animales. Este marco legal, que muchas veces queda olvidado, cobra vida cuando se convierte en información real entregada en mano a los vecinos.
Durante los recorridos se habló de todo: vacunación, esterilización, condiciones de vida adecuadas, el rol del Estado y, sobre todo, el rol de cada ciudadano. Se explicó que los animales no son cosas, no son adornos ni guardianes de patio. Son seres sintientes. Y eso lo cambia todo.
La estrategia territorial permitió llegar a cientos de hogares. En muchos casos, fue la primera vez que los vecinos recibieron información clara y sencilla sobre lo que significa tener una mascota en casa. Qué implica legalmente. Qué responsabilidades conlleva. Qué consecuencias puede haber ante el incumplimiento.
“Queremos una ciudad donde no haya más perros en la calle, ni gatos pariendo en la basura. Queremos empatía, y la empatía se construye con educación”, remarcaron desde la Secretaría.
Los equipos explicaron que la tenencia responsable es la mejor herramienta para prevenir el abandono, las mordeduras, la sobrepoblación animal y los problemas de higiene urbana. También es una forma de proteger a los propios animales de sufrir maltrato, negligencia o enfermedades evitables.
Además, se habló de los animales sin hogar. La campaña busca instalar que el cuidado no se limita a las mascotas propias. También incluye el deber comunitario de ayudar a los animales callejeros, reportar casos de abandono y fomentar la adopción.
Este tipo de políticas públicas reflejan una gestión con enfoque social, ambiental y ético. No se trata solo de animales. Se trata del tipo de sociedad que queremos construir. Una sociedad que no da la espalda a los vulnerables, ni mira para otro lado cuando un perro duerme en la vereda bajo el sol ardiente.
Desde el municipio aseguran que la campaña continuará durante todo el año y que se sumarán nuevas acciones como talleres en escuelas, operativos de castración y jornadas comunitarias de adopción responsable.