El nuevo barrio municipal progresa con fuerza. El Gobierno y el Municipio trabajan en conjunto. Las casas estarán listas para diciembre.
Mientras algunos se quejan desde la comodidad, en La Punta las obras no se detienen. En la zona sur de la ciudad, 20 nuevas viviendas están tomando forma. La colocación de puertas, ventanas y terminaciones confirma lo que ya es evidente: el barrio avanza con paso firme.
Las casas son parte de los planes “Progreso” y “Sueños”, gestionados entre el Gobierno provincial y la Municipalidad de La Punta. A la fecha, la Dirección de Obras de Arquitectura y Viviendas informó que 10 unidades tienen un avance del 52%. Ya se están colocando carpinterías, revoques finos y cielorrasos de yeso. En varias viviendas también ya hay pisos instalados.
Las otras 10 casas muestran un avance del 42%. Actualmente están en la etapa de terminación de mamposterías y losas. El barrio, además, ya cuenta con luminarias LED en funcionamiento, lo que refleja una planificación que incluye también la infraestructura urbana.
El dato más esperado: los adjudicatarios recibirán las llaves el próximo 12 de diciembre. Una fecha que marca no solo el cierre del año, sino el inicio de una nueva etapa para muchas familias puntanas.
Este avance no es aislado. El Gobierno también tiene en marcha el nuevo plan “Tenemos Futuro”, una convocatoria abierta para acceder a viviendas. La inscripción está habilitada hasta el 21 de julio a través del sitio oficial del Gobierno. Allí, los interesados deben ingresar al banner que dice: “Inscripción de viviendas. Tenemos Futuro”.
En La Punta, una ciudad joven y en constante crecimiento, la política de vivienda no es promesa, es construcción real. Ladrillo sobre ladrillo, el Estado demuestra que puede y debe garantizar el derecho a un hogar digno.
Los proyectos habitacionales no solo mejoran la calidad de vida. También generan trabajo, fortalecen el tejido urbano y construyen comunidad. La colaboración entre Provincia y Municipio en este caso es una muestra clara de que la gestión se mide en hechos, no en discursos.