La designación de Nancy del Valle Albornoz como directora de Asuntos Municipales del Ministerio de Gobierno confirma un movimiento clave en el tablero político provincial. Se trata de un cargo estratégico, sensible y transversal, desde el cual se articula el vínculo cotidiano entre el Ejecutivo provincial y los municipios de toda la provincia. No es una función decorativa. Es, en los hechos, una de las bisagras más importantes de la gestión.
La decisión se inscribe en una etapa de reordenamiento interno del gabinete, donde el Gobierno busca reforzar áreas con fuerte impacto territorial. En ese mismo esquema, Valeria Lange asume como delegada organizadora del Municipio de Suyuque, mientras que en los últimos días también se incorporaron Ingrid Blumencweig en la Dirección de Personas Mayores y Romina Acevedo al frente de la Dirección de Cultos. En paralelo, el Ejecutivo anticipó que en los próximos días se conocerá al reemplazante del secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Federico Cacace.
Un cargo político con peso real
La directora de Asuntos Municipales no solo coordina agendas. Es quien canaliza demandas, gestiona conflictos, ordena prioridades y baja línea política en el territorio. Desde ese lugar, Albornoz tendrá la tarea de articular con intendentes, comisionados municipales y equipos técnicos en un contexto donde las realidades locales son tan diversas como desiguales.
El área funciona como un termómetro político. Allí llegan reclamos por servicios, obras, financiamiento y asistencia técnica. También es el espacio donde se mide el pulso de los gobiernos locales frente a las decisiones provinciales. Por eso, el perfil de quien ocupa ese sillón no es un dato menor.
Trayectoria municipal y experiencia legislativa
Nancy del Valle Albornoz llega al cargo con un recorrido amplio en la gestión pública. Su carrera comenzó en la Municipalidad de Nogolí, donde se desempeñó como secretaria municipal entre 2006 y 2007. Más tarde, entre 2011 y 2014, asumió como secretaria de Gobierno, un rol que la colocó en el centro de la administración local.
En 2015, su perfil político se puso a prueba en un contexto crítico. Tras el fallecimiento del intendente Gustavo Melián, Albornoz asumió como intendente comisionada. No fue una transición sencilla. El momento exigía liderazgo, templanza y capacidad de decisión en medio de una crisis institucional. Ese antecedente hoy pesa, y mucho.
Su experiencia se amplió luego en el ámbito legislativo. Entre 2017 y 2025 fue diputada provincial por el Departamento Belgrano, cumpliendo dos mandatos consecutivos. Durante ese período integró la Comisión Bicameral en distintos tramos, llegando a presidirla en 2024. Ese dato no es menor. Habla de confianza política y reconocimiento interno por parte de sus pares.
El mensaje detrás de la designación
La llegada de Albornoz a la Dirección de Asuntos Municipales no es solo una designación técnica. Es una señal política. El gobernador Claudio Poggi apuesta a una figura con conocimiento real del territorio, con pasado municipal y lectura legislativa, en un momento donde la gestión necesita aceitar relaciones con los gobiernos locales.
La provincia atraviesa una etapa de redefinición institucional. La creación de nuevos municipios, como Suyuque, y la necesidad de ordenar zonas que crecieron sin planificación obligan a un Estado más presente y coordinado. En ese contexto, la directora de Asuntos Municipales se convierte en una pieza central.
El corrimiento de Valeria Lange y el caso Suyuque
Hasta ahora, el cargo era ocupado por la arquitecta Valeria Lange. Su salida del área no implica un desplazamiento, sino un cambio de rol. Lange asumirá como delegada organizadora del Municipio de Suyuque, una función clave en el proceso de construcción institucional del nuevo municipio.
La decisión se alinea con la estrategia de planificación territorial que impulsa el Gobierno provincial. Suyuque es una zona que creció de manera acelerada, con servicios deficitarios y escaso orden urbano. La figura de un delegado organizador apunta a sentar bases sólidas antes de avanzar hacia una estructura municipal plena.
El corrimiento de Lange libera un espacio que ahora ocupará Albornoz, con un perfil más político y territorial, mientras que Lange se focaliza en un proceso técnico y fundacional. El movimiento, lejos de ser improvisado, parece responder a una lógica de roles definidos.
Cambios que anticipan una nueva etapa
Las recientes designaciones en áreas como Personas Mayores y Cultos, sumadas a la inminente definición en Ambiente y Desarrollo Sustentable, muestran que el Ejecutivo está ajustando piezas. No se trata de un recambio masivo, sino de movimientos quirúrgicos en áreas sensibles.
En ese escenario, la directora de Asuntos Municipales tendrá que sostener equilibrio. Deberá contener demandas locales, acompañar procesos de ordenamiento y, al mismo tiempo, defender la hoja de ruta provincial. No es una tarea cómoda. Tampoco menor.
Lo que se espera hacia adelante
El desafío para Nancy del Valle Albornoz será transformar su experiencia en gestión concreta. Los municipios reclaman respuestas rápidas, obras, asistencia y reglas claras. La Provincia necesita coordinación, previsibilidad y control político del territorio.
La designación abre expectativas. También genera atención. La Dirección de Asuntos Municipales suele ser un lugar silencioso hasta que estalla un conflicto. Ahí, la muñeca política marca la diferencia.
La gestión recién comienza. El cargo es estratégico. Y el margen de error, limitado. El tiempo dirá si la experiencia acumulada se traduce en una relación más ordenada entre la Provincia y los gobiernos locales.

