Con una nueva política de precios dinámicos, YPF subió los valores del combustible desde la medianoche de este domingo.
La petrolera estatal YPF volvió a ajustar los precios de sus combustibles. Desde las 0 horas del domingo 20 de julio, el litro cuesta en promedio un 2,5% más.
Los aumentos no paran y el combustible volvió a golpear el bolsillo de los argentinos. Esta vez, la suba fue aplicada por YPF, que informó un ajuste promedio del 2,5% en todas sus estaciones del país, a partir de este domingo.
La empresa estatal justificó la medida señalando que responde al seguimiento permanente de variables clave que impactan en los costos de producción. Entre ellas, se destacó la variación del precio del crudo, uno de los factores que más influye en el valor final en surtidores.
Además, YPF indicó que esta decisión se enmarca dentro de su nueva política de precios dinámicos, que implica un monitoreo constante del comportamiento del mercado, para aplicar micro ajustes según la oferta y la demanda, las regiones del país y hasta las franjas horarias.
«Con su nueva política de precios dinámicos, YPF continuará monitoreando las ventas en sus estaciones», expresaron desde la empresa.
El anuncio fue acompañado por la presentación oficial del nuevo Centro de Monitoreo en Tiempo Real (RTIC) de la cadena de comercialización. Este centro tecnológico le permite a la compañía analizar el flujo de ventas en tiempo real y tomar decisiones comerciales de manera más ágil y automatizada.
Según detallaron desde YPF, el RTIC permite visualizar cada venta, región, tipo de combustible y patrón de consumo al instante. De esta manera, los precios podrán modificarse en lapsos mucho más cortos y con lógica de mercado dinámico, algo inédito hasta ahora en la política de combustibles argentina.
Este nuevo esquema representa un cambio de paradigma. Ya no habrá aumentos uniformes cada cierto tiempo, sino ajustes continuos y focalizados, que podrían alterar los precios incluso en cuestión de horas.
La medida se da en un contexto económico complejo, con alta inflación, caída del poder adquisitivo y una ciudadanía que ya no soporta más aumentos. Sin embargo, desde YPF sostienen que el objetivo es “mantener la competitividad” sin perder rentabilidad frente a las variables internacionales.