El gobernador anunció la recuperación total del centro de salud. Habrá refacciones, nuevo plan de atención y control directo desde el Ejecutivo.
Claudio Poggi lo dijo sin filtro: “La Maternidad está hecha pelota”. La frase sacudió el clima político, pero también expuso una realidad cruda: el principal centro de salud materno-infantil de San Luis está abandonado.
Este martes, el gobernador realizó una visita sin aviso previo a la Maternidad Provincial “Teresita Baigorria”. Tras recorrer sus instalaciones, anunció una intervención total, que incluirá mejoras edilicias, reorganización interna y control directo del Gobierno.
“En los últimos años se vino abajo. No tuvo respaldo político ni institucional. Por eso me involucro directamente”, sostuvo Poggi. Y agregó: “La idea es hacer lo necesario para que vuelva a ser lo que fue: un lugar donde las mamás se sientan a gusto para tener a su bebé”.
La intervención estará a cargo de la doctora Claudia Spagnuolo y se extenderá por seis meses. En los próximos 60 días se presentará un plan integral de mejoras, que será evaluado por el Ministerio de Salud y el propio gobernador. Poggi prometió visitas periódicas cada dos meses para supervisar el avance.
Durante la recorrida, el mandatario conoció a las trillizas Ailani, Arlet y Angie, nacidas el 4 de julio. Estaban con sus padres, Edgar Jofré y René Tobares, de la localidad de San Martín. Poggi los felicitó, entregó flores y compartió un momento con el equipo médico que los asiste.
Pero más allá del gesto simbólico, el tono del gobernador fue claro: “Nos fuimos y la abandonaron. Toda hecha pelota, sin mantenimiento, con mampostería caída. Las mamás tienen miedo de entrar”. Así describió el estado actual del complejo.
La Maternidad fue inaugurada por el mismo Poggi en marzo de 2013, durante su mandato anterior. Su idea era convertirla en un centro modelo para partos seguros, con todos los servicios integrados. En su momento, allí nacía el 40% de los bebés de la provincia.
Hoy, según el propio gobernador, la situación es caótica: “Los médicos están peleados con los obstetras. Un despelote”. La falta de inversión, mantenimiento y gestión habría generado un deterioro crítico en lo estructural y lo humano.
Con esta decisión, Poggi toma control total de la agenda sanitaria, pone en marcha una recuperación urgente y marca diferencias con la gestión anterior. “Estoy convencido de que vamos a ponerla de pie”, sentenció.