Programas Generación Z y Generación T: la ULP abre inscripciones con foco en finanzas e Inteligencia Artificial

Los Programas Generación Z y Generación T ya están en marcha y con inscripciones abiertas. La iniciativa, coordinada por la Universidad de La Punta junto al Ministerio de Educación provincial, apunta a un segmento estratégico: jóvenes que están terminando la secundaria o transitando su primer año universitario.

No es un dato menor. Es el momento en que muchos comienzan a administrar sus propios recursos y a tomar decisiones que impactarán en su futuro profesional.

El lanzamiento se realizó durante la gira educativa encabezada por el gobernador Claudio Poggi, en un contexto donde el discurso oficial insiste en vincular educación con empleabilidad. En conferencia de prensa, el secretario de Extensión y Vinculación, Marcos Lucero, y el director del Instituto de Administración y Negocios, Cristian Sindoni, dieron precisiones sobre ambas propuestas.

Programas Generación Z y Generación T: formación para una nueva etapa

‘Generación Z’ cerrará su inscripción el próximo 8 de marzo. Está orientado a beneficiarios de la Beca Universal Superior, Beca al Mérito y Estampillas Escolares. El objetivo es concreto: brindar herramientas básicas de educación financiera.

Presupuesto, planificación, inversión y hábitos de ahorro forman parte de una cursada breve, asincrónica y práctica. Tres clases de una hora cada una. Sin vueltas.

El planteo oficial parte de una premisa simple: la independencia económica comienza por saber administrar. Y en un escenario inflacionario y cambiante, ese conocimiento deja de ser accesorio para transformarse en necesario.

Sindoni fue directo al señalar que muchos jóvenes reciben fondos sin contar con formación previa para gestionarlos. La propuesta busca llenar ese vacío con conceptos aplicables de inmediato.

Pero hay otro elemento que se desliza en la iniciativa: la construcción de autonomía. En términos políticos, formar jóvenes que sepan administrar recursos también implica formar ciudadanos con mayor capacidad de decisión. No es solo una capacitación técnica; es una señal sobre el tipo de perfil que se quiere promover.

Inteligencia Artificial y empleabilidad

El segundo programa, ‘Generación T’, extiende la inscripción hasta el 15 de abril y tiene una duración de seis meses. Está destinado a estudiantes de 6° año de escuelas orientadas y 7° año de técnicas.

Aquí el foco es tecnológico. Programación con enfoque AI First, es decir, integrar Inteligencia Artificial desde la concepción de la idea hasta la entrega del producto final.

La capacitación se realiza en articulación con una empresa tecnológica nacional dentro de su programa de responsabilidad social empresaria, lo que implica que no genera erogación presupuestaria para la provincia. Un detalle que la gestión remarcó con énfasis.

La modalidad combina encuentros asincrónicos semanales con instancias sincrónicas mensuales. Y hay un incentivo concreto: vinculación con posibles ofertas laborales al finalizar la cursada, tanto desde la empresa participante como desde las firmas radicadas en el Parque de la Industria del Conocimiento.

La apuesta es clara. La Inteligencia Artificial dejó de ser tendencia para convertirse en estándar productivo. Las empresas la incorporan a ritmo acelerado y el mercado laboral empieza a exigir competencias específicas.

Una estrategia con lectura política

Más allá del contenido académico, los Programas Generación Z y Generación T se inscriben en una narrativa gubernamental que busca mostrar modernización, eficiencia y articulación público-privada.

No es casual que se presente junto a otras iniciativas como la capacitación docente en Inteligencia Artificial. La construcción es integral: formar alumnos y formar formadores.

En términos institucionales, la ULP vuelve a ocupar un rol central como brazo ejecutor de políticas de actualización tecnológica. Y el Gobierno provincial refuerza su perfil de gestión vinculada a innovación sin ampliar el gasto.

La discusión de fondo será el alcance real de estas capacitaciones y su continuidad en el tiempo. Porque en educación, el impacto no se mide en anuncios sino en resultados sostenidos.

Por ahora, la convocatoria está abierta. Y el mensaje es contundente: quien no se forme en finanzas y tecnología corre el riesgo de quedar afuera de un mercado cada vez más competitivo.

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