Proyecto de presupuesto 2026: austeridad, equilibrio y foco en educación, salud y seguridad

El proyecto de presupuesto 2026 fue presentado este sábado en la Cámara de Diputados por el ministro de Hacienda e Infraestructura, Néstor Ordóñez, ante el presidente del cuerpo legislativo, Alberto Leyes. El monto total asciende a $1.885.788.614.110, prácticamente igual al de 2025, en un contexto sin aumento de recursos proyectados.

El plan llega con una promesa fuerte: equilibrio sin endeudamiento. Un giro brusco en una provincia que arrastraba déficit crónico y gastos fijos insostenibles. La UBA respaldó el cálculo financiero con un informe que compara la evolución de los ingresos por coparticipación y transferencias automáticas.

El gobierno asegura que este presupuesto da seguridad jurídica y previsibilidad, eliminando gastos reservados y recortando lo superfluo. La receta: austeridad responsable y reasignación de fondos hacia áreas sensibles.

Proyecto de presupuesto 2026: foco en educación, salud y seguridad

El 60% del gasto se destina directamente a educación, salud y seguridad, presentadas como prioridades indiscutibles. Educación se lleva la bandera: continuidad de programas que mejoraron aprendizajes y una apuesta a fortalecer la formación como motor de movilidad social.

En paralelo, el presupuesto apunta al trabajo como ordenador social, preservando puestos laborales y generando nuevas oportunidades en conjunto con el sector privado.

La foto real, sin embargo, no cambia demasiado: el 82% del presupuesto va a gastos corrientes, dejando apenas un 18% para gastos de capital. Dos tercios del dinero se concentran en sueldos estatales, transferencias a municipios, Poder Judicial y planes sociales.

Obras públicas habrá, pero acotadas: solo el 11% del presupuesto. La mitad de esas obras estará enfocada en soluciones habitacionales, cumpliendo con la ley de emergencia habitacional.

El texto enviado a la Legislatura promete un “paso firme hacia el saneamiento gradual de las finanzas públicas”, con la intención de evitar los desmanejos financieros que deterioraron la economía provincial en años pasados.

En síntesis, el proyecto de presupuesto 2026 se vende como una apuesta a la estabilidad, la eficiencia y la transparencia, aunque con fuertes condicionantes heredados: gastos fijos altos, poca inversión en infraestructura y un margen casi nulo para maniobrar.

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