Quemaron pastizales en la autopista y terminaron en la comisaría.

Dos jóvenes fueron detenidos tras iniciar un foco de incendio a la vera de la Autopista Serranías Puntanas. Se resistieron, intentaron huir y quedaron imputados.

A las 4:30 de la madrugada del martes, mientras la ciudad dormía, dos jóvenes decidieron jugar con fuego —literalmente— y provocaron un foco de incendio en plena autopista Serranías Puntanas, a la altura de Ruta 3. El llamado al 911 no tardó en llegar. Tampoco la policía.

Cuando los efectivos arribaron, el fuego ya se extendía peligrosamente sobre los pastizales al borde del camino. Los sospechosos, al notar la presencia policial, hicieron lo que siempre hacen los que saben que están en falta: intentaron escapar. Uno fue detenido de inmediato. El otro quiso esconderse entre la vegetación cercana. Spoiler: no funcionó.

Ambos jóvenes, de apenas 18 y 20 años, se negaron a identificarse y opusieron resistencia al momento de ser requisados. Actitud sospechosa si las hay. Pero claro, prender fuego en una zona transitada por cientos de vehículos diarios no parece suficiente muestra de sentido común.

La fiscal adjunta Ornela Acosta, de la Fiscalía N.º 2 de la Primera Circunscripción Judicial, ordenó que ambos sean imputados por “averiguación incendio”, un delito que no solo compromete bienes públicos, sino también vidas humanas, animales silvestres y recursos ambientales valiosos.

Para colmo, tuvo que intervenir la Policía Ambiental, algo que demuestra que el daño no fue menor. La fiscalía dispuso, tras la imputación, el despacho en libertad de los detenidos, medida que debía cumplirse dentro de las 24 horas desde la aprehensión.

Es el mismo ciclo de siempre: irresponsabilidad, intervención estatal, y una justicia que muchas veces se queda corta ante la magnitud del desastre potencial. Porque claro, no se trata solo de “dos chicos haciendo una travesura”. Se trata de gente que, con una chispa, puede desencadenar un infierno.

Y mientras los bomberos voluntarios, como siempre, están listos para apagar el desastre, los autores del fuego duermen en sus casas con una simple imputación. Así estamos.

Los incendios intencionales o por negligencia ya no pueden ser tratados como hechos aislados. San Luis tiene antecedentes trágicos en materia de fuego. ¿Hasta cuándo vamos a tolerar este nivel de inconsciencia?

Cada año se pierden hectáreas, fauna y recursos hídricos por hechos similares. Y cada año la historia se repite. La pregunta no es si va a volver a pasar, sino cuándo y con qué consecuencias.

 

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