La recaudación provincial cae a niveles críticos y anticipa un 2026 con menos recursos reales
Este miércoles, en una conferencia de prensa en Casa de Gobierno, la directora de Finanzas y Recursos de la Provincia, Eugenia Sosa Herrera, expuso sin rodeos el escenario económico que atraviesa San Luis. El primer semestre del año 2025 cerró con una fuerte caída en la recaudación tributaria, y el panorama hacia diciembre no hace más que empeorar.
“Podemos concluir que estamos en uno de los niveles más bajos de recaudación de los últimos 10 años en términos reales”, afirmó Sosa Herrera. Las proyecciones elaboradas por el Ejecutivo provincial, en base a datos de la Comisión Federal de Impuestos y otras variables macroeconómicas, muestran que al finalizar el año la recaudación estará un 7% por debajo del promedio de la última década. Pero la situación es aún más preocupante si se excluyen los años 2020 y 2024, impactados por la pandemia y la crisis de actividad económica. En ese caso, la caída real superará el 8%, alertó la funcionaria.
La directora fue clara respecto a las consecuencias de este derrumbe fiscal: “De los recursos provinciales, todo lo que tiene su origen tributario afecta en mayor proporción al presupuesto de recursos, y estas transferencias automáticas de Nación tienen una afectación del 80% aproximadamente. Entonces, cualquier mínima modificación en la recaudación impacta directamente en la ejecución de recursos y, en consecuencia, en nuestras finanzas”.
En otras palabras, una baja en la recaudación no solo significa menos ingresos, sino también menos capacidad de acción para el Estado en todos sus frentes: desde salud y educación, hasta obra pública y asistencia social.
El presupuesto 2025 no se va a cumplir
Otro dato clave que dejó la conferencia es que la provincia no logrará alcanzar la meta presupuestaria prevista para este año. La recaudación va a quedar por debajo de lo que fue proyectado originalmente en el Presupuesto 2025.
En función de esta realidad, el Gobierno ya analiza los números del próximo ejercicio. “La proyección que tomamos como base para el análisis del presupuesto 2026 parte de este 2025, que viene por debajo de lo previsto. Y cuando le sumamos variables como la inflación o el nivel de actividad, nos da como resultado que el presupuesto del año que viene será similar en monto nominal al de este año. Pero en términos reales, no será lo mismo”, explicó Sosa Herrera.
Es decir, el Gobierno de San Luis estima que el presupuesto 2026 tendrá el mismo número en pesos que el actual, pero con un poder de compra más reducido, debido al efecto de la inflación y la baja en la recaudación.
“Por eso decimos que la capacidad financiera o económica del Estado se va a ver contraída y disminuida, porque estos recursos no van a rendir de la misma manera”, concluyó.
Ajustes, recortes y decisiones día a día
El informe presentado por Finanzas encendió las alarmas en todo el gabinete provincial. La caída sostenida en la recaudación obliga al Ejecutivo a tomar decisiones con cautela, mes a mes, según el comportamiento de los ingresos.
A lo largo de este 2025, la administración provincial ya viene haciendo ajustes, y todo indica que la segunda mitad del año profundizará aún más la crisis.
El análisis oficial pone en evidencia que el modelo de financiamiento provincial, altamente dependiente de los recursos nacionales automáticos, está atravesando una tormenta fiscal que no encuentra piso. Sin mejoras sustanciales en la actividad económica nacional, sin recuperación del consumo y con una inflación todavía elevada, San Luis ingresa a un terreno donde los números no cierran, y los márgenes de maniobra son cada vez más acotados.