El siniestro ocurrió a 8 km de Río Gallegos, en la Ruta 3. El micro de Andesmar fue embestido por un camión. Hay cuatro muertos confirmados.
La Ruta Nacional N°3 volvió a ser escenario de una tragedia que pudo evitarse. Un choque violento entre un micro de la empresa Andesmar y un camión dejó cuatro muertos confirmados y más de 20 heridos, algunos de gravedad.
El hecho ocurrió el jueves por la noche, alrededor de las 20 horas, a tan solo ocho kilómetros de Güer Aike, en las afueras de Río Gallegos, Santa Cruz. Las primeras versiones indican que el camión embistió por detrás al colectivo, provocando que este se despistara y saliera de la ruta más de 500 metros.
En el micro viajaban 25 personas. Entre las víctimas fatales se encuentran el chofer del camión y dos pasajeros del colectivo. La cuarta muerte fue confirmada a las 3 de la madrugada, cuando una persona internada en terapia intensiva falleció en el Hospital Regional de Río Gallegos.
Las ambulancias trabajaron durante horas en la asistencia de los heridos. Los traslados al hospital se realizaron de manera inmediata, mientras se evaluaba la gravedad de cada caso. Según fuentes médicas, 20 personas presentan lesiones leves y dos fueron derivadas a cirugía. No se dieron detalles oficiales sobre las intervenciones.
Las imágenes del lugar del hecho son impactantes. El micro terminó con la parte delantera completamente destruida y el techo visiblemente colapsado. El camión, por su parte, volcó tras el impacto. El operativo de rescate se extendió durante toda la noche, y todavía se investiga la causa del accidente.
Fuentes policiales no descartan que el conductor del camión se haya dormido al volante. Otra de las hipótesis que manejan los peritos es el estado de la ruta, aunque no hay confirmaciones al respecto.
El Gobierno de Santa Cruz se limitó a publicar un parte sobre la situación de los pacientes internados, sin realizar declaraciones públicas. Tampoco trascendieron los nombres de las víctimas fatales ni sus edades.
La tragedia revive el debate sobre la seguridad en rutas del sur argentino, donde los choques entre micros de larga distancia y camiones son moneda corriente. En este caso, los indicios apuntan a una maniobra imprudente del camión, que terminó con la vida de cuatro personas y dejó secuelas físicas y psicológicas en los sobrevivientes.
Este siniestro no es un hecho aislado. Es una alarma encendida que reclama controles más estrictos, mayor infraestructura vial y un compromiso político real con la seguridad del transporte.