Trump lanza una ofensiva comercial: más de 150 países pagarán tarifa única para comerciar con EE.UU

Una nueva pulseada económica global con impacto directo en aliados, emergentes y competidores.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a sacudir el tablero del comercio internacional. Este miércoles anunció una tarifa unificada para más de 150 países y regiones, con la que busca redibujar los flujos comerciales globales a favor de Washington.

El anuncio fue realizado en un acto oficial en la Casa Blanca, durante un encuentro con el príncipe heredero de Bahréin, Salman bin Hamad Al Khalifa. En ese marco, Trump fue tajante:

“Será la misma para todos, para ese grupo”, sentenció, refiriéndose a las naciones que, en su visión, “no hacen tanto negocio” con Estados Unidos.

La medida, que entra en vigor el 1 de agosto, alcanza a un grupo amplio de países que no están cubiertos por acuerdos bilaterales con EE.UU. Entre ellos figuran la Unión Europea, Japón y Corea del Sur, según fuentes oficiales.

Una vieja receta con esteroides trumpistas
En abril, la administración republicana ya había anunciado una tarifa base del 10 % para todas las economías sin tratados bilaterales. En ese momento, Trump sugirió que el porcentaje podría elevarse al 15 o incluso al 20 %, aunque esta vez no precisó un número exacto.

Sí confirmó que más de dos docenas de gobiernos ya fueron notificados oficialmente. Las cartas detallan los términos de los aranceles que comenzarán a regir en menos de dos semanas.

Este movimiento forma parte del programa proteccionista que Trump retomó en su nuevo mandato, bajo el argumento de defender los intereses industriales y comerciales estadounidenses.

Efecto dominó en la economía global
La noticia genera tensión en mercados y gobiernos que podrían ver encarecidas sus exportaciones hacia EE.UU., uno de los principales compradores del planeta.

Países que antes gozaban de condiciones preferenciales, o que simplemente comerciaban sin barreras importantes, ahora deberán recalcular sus estrategias. El impacto será directo en precios, cadenas de suministro y acuerdos vigentes.

Con esta jugada, Trump no distingue aliados de rivales: castiga por igual a quienes no están “dentro del círculo”. La lógica es simple: “no hacés buen negocio con nosotros, pagás tarifa”.

¿Qué busca realmente Trump?
Este anuncio se inscribe en una campaña agresiva de renegociación del comercio exterior, típica del estilo Trump: presión directa, sin matices diplomáticos.

Busca, por un lado, forzar a los países a firmar acuerdos bilaterales favorables a EE.UU. y, por otro, repatriar industrias, inversión y empleo.

Pero los analistas advierten que podría desatar una guerra comercial a gran escala, reviviendo conflictos arancelarios que ya marcaron su primer mandato.

América Latina, entre la espada y la pared
Aunque no mencionó directamente a la región, varios países latinoamericanos quedarían alcanzados por esta política si no cuentan con acuerdos específicos.

Eso implica más presión sobre las economías locales, que deberán competir en un terreno cada vez más complejo y volátil.

 

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