Un ejemplar de sachacabra fue salvado en La Punilla y trasladado al CCVS, donde ahora convive con otro cervatillo bajo cuidados intensivos.
La historia de una vida salvada siempre merece ser contada. Esta vez, el protagonista es un juvenil de corzuela parda (Mazama gouazoubira), rescatado en La Punilla gracias a la rápida acción de una familia y al compromiso del equipo de Fauna de San Luis. El pequeño cervatillo, ahora en proceso de recuperación en el Centro de Conservación de Vida Silvestre (CCVS) de La Florida, comparte su recuperación con ‘Sacha’, otro ejemplar de la misma especie y edad similar.
El caso comenzó cuando una trilladora trabajaba en un campo del departamento Pedernera. El conductor del vehículo agrícola divisó algo inesperado: una pequeña corzuela detenida frente a la máquina, indefensa. No dudó. Detuvo la trilladora, se bajó y resguardó al animal. Esas decisiones simples, humanas, salvan vidas.
Tras verificar que la madre no volvió por dos días, la familia decidió contactar a la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. El equipo de Fauna se movilizó con celeridad. Así, el ejemplar fue trasladado al CCVS, donde recibió atención veterinaria inmediata, cuarentena preventiva, y un riguroso plan de alimentación y monitoreo.
Por primera vez, el centro de rescate alberga dos crías de esta especie al mismo tiempo. Aunque las corzuelas pardas son animales solitarios por naturaleza, su corta edad permite que esta convivencia fortalezca su recuperación y favorezca un futuro regreso a la vida silvestre. El trabajo de los profesionales apunta a evitar la impronta, es decir, que no se habitúen al contacto humano, algo crucial para su liberación.
Actualmente, ambos ejemplares están bajo supervisión constante, con dieta especial y controles diarios, en una etapa donde cada detalle cuenta. El objetivo final: prepararlos para que regresen, libres, a su hábitat.
Un futuro en riesgo: caza, deforestación y pérdida del hábitat
Aunque sigue siendo frecuente en algunas regiones, la corzuela parda enfrenta múltiples amenazas. La caza ilegal y la pérdida de bosques han disminuido sus poblaciones en todo el país. Su rol en el ecosistema es clave: ayuda a dispersar semillas y regenerar bosques nativos.
Un dato interesante: los juveniles tienen manchas blancas en el lomo que los ayudan a camuflarse. Un mecanismo de defensa natural que los protege durante sus primeras semanas de vida.
¿Qué hacer si encontrás un animal silvestre?
La ciudadanía puede marcar la diferencia. Si encontrás fauna silvestre en peligro o en tenencia ilegal, no intentes domesticarla. Lo correcto es comunicarse de inmediato con la Policía Ambiental llamando al 911, o con la Secretaría de Ambiente al 02664-452000, interno 3372. Es importante brindar toda la información posible: dónde fue encontrado, en qué condiciones y desde cuándo está allí.