La reforma del Código Procesal Civil y Comercial ya es ley. Fue propuesta por Claudio Poggi, explicada por Olivero y respaldada por todos los que alguna vez esperaron una sentencia.
El Senado provincial aprobó este martes una de las reformas más picantes de los últimos años: la ley que actualiza el Código Procesal Civil y Comercial y busca frenar las demoras eternas en la Justicia sanluiseña. La iniciativa, impulsada por el gobernador Claudio Poggi, fue elaborada tras un extenso ida y vuelta con los Colegios de Abogados de toda la provincia y el Colegio Forense. En el recinto, el senador Martín Olivero fue el encargado de detallar una por una las bombas legales que trae este cambio.
¿La clave? Garantizar a los ciudadanos el derecho constitucional a obtener una sentencia en un plazo razonable. Parece obvio, pero en San Luis ese derecho muchas veces se queda atrapado entre expedientes empolvados, medidas innecesarias y plazos que no se cumplen.
Justicia con reloj en mano
Uno de los cambios más fuertes es que los plazos comenzarán a correr automáticamente, sin necesidad de notificaciones. Esto elimina las excusas burocráticas que hasta ahora permitían a muchos jueces patear los expedientes sin consecuencias.
Además, las famosas «medidas para mejor proveer» —esas que se usaban como comodín para seguir pateando— solo podrán dictarse una vez por instancia y tendrán un plazo máximo de 15 días hábiles, prorrogables una única vez. Si se abusa de ellas y se demoran las causas sin justificación, eso podrá ser causal de remoción del juez. Sí, como lo leés.
Juez que no cumple, se queda sin expediente
La nueva ley también modifica el artículo sobre retardo de justicia. A partir de ahora, si un juez no puede dictar sentencia a tiempo, deberá avisar con 10 días de anticipación al Superior Tribunal de Justicia, que podrá otorgar una prórroga de hasta 15 días. Si no cumple igual, pierde automáticamente la jurisdicción sobre el caso, que pasará a otro magistrado.
Con este mecanismo se busca que las causas no se congelen por capricho o comodidad. Si no trabajás, te reemplazan. Así de simple.
Aplicación inmediata y sin anestesia
La ley se aplicará a todos los procesos iniciados después de su publicación en el Boletín Oficial. Pero además, podrá usarse en causas en trámite, siempre que no hayan comenzado los plazos según la normativa anterior. No hay excusas para seguir empantanando la justicia.
Esta norma viene acompañada por otra propuesta que ya está generando ruido: la eliminación de la feria judicial, con la que el Gobierno busca cortar de raíz la idea de que la Justicia puede «irse de vacaciones» mientras la gente espera respuestas.
San Luis pega el volantazo que muchos reclamaban. Ahora hay que ver si la Justicia puede seguirle el ritmo al calendario.