La Vuelta al Cole en San Luis comenzó este miércoles con un esquema de descuentos que llega hasta el 45% en indumentaria y 40% en librería, sumando además hasta seis cuotas sin interés. La promoción tendrá dos tramos: del 18 al 20 de febrero y del 4 al 6 de marzo.
El programa se inscribe dentro de “Mi San Luis”, una política de beneficios sectoriales impulsada por el Ejecutivo provincial en conjunto con el Banco Nación. La lógica es clara: incentivar el consumo en rubros clave mientras se amortigua el golpe del inicio de clases, uno de los momentos de mayor presión económica para las familias.
No es un dato menor. En un contexto donde los útiles, uniformes y calzado escolar acumularon incrementos sostenidos, cualquier margen de descuento impacta de manera concreta.
Cómo funcionan los descuentos y topes de reintegro
En el rubro indumentaria, que incluye ropa escolar, uniformes, calzado y ópticas, el beneficio alcanza el 45% de descuento. El tope de reintegro es de $50.000 por período de vigencia, lo que permite acumular hasta $100.000 si se utilizan ambos tramos.
En librería, el descuento es del 40%, también con un tope de $50.000 por cada instancia promocional. El esquema financiero se completa con hasta seis cuotas sin interés.
Hay un punto adicional que amplifica el beneficio: quienes cobran su sueldo a través de una cuenta del Banco Nación acceden a un 5% extra sin tope de reintegro. Ese diferencial puede resultar decisivo en compras voluminosas.
La operación debe realizarse con tarjetas de crédito Visa o Mastercard emitidas por la entidad, exclusivamente mediante la aplicación MODO BNA+, escaneando QR en los comercios adheridos.
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Más allá del atractivo comercial, la Vuelta al Cole en San Luis tiene una lectura institucional. Se trata de una política de estímulo focalizado que combina banca pública con articulación provincial, apuntando a sectores de consumo masivo.
En tiempos donde el crédito privado es más restrictivo y el financiamiento encarece cualquier compra, la herramienta de cuotas sin interés se transforma en un mensaje político: el Estado interviene para sostener el mercado interno local.
El programa no es aislado. Forma parte de una estrategia más amplia de beneficios segmentados que buscan mantener dinámica la actividad comercial en la provincia. En particular, el comercio minorista —uno de los sectores más sensibles a la caída del consumo— encuentra en estas promociones un respaldo indirecto.
El calendario también es estratégico. Febrero y los primeros días de marzo concentran la mayor demanda escolar. Intervenir en ese tramo no solo mejora el poder de compra, sino que ordena la planificación financiera familiar.
Hay, además, un efecto simbólico. El inicio del ciclo lectivo suele estar cargado de expectativas, pero también de preocupación económica. Cuando el Estado articula herramientas concretas, la señal es política y social al mismo tiempo.
Sumando ambos rubros y las dos etapas de vigencia, el reintegro puede alcanzar hasta $200.000 en total. Es una cifra significativa en términos de consumo escolar.
Claro que el acceso está condicionado al uso de tarjetas del Banco Nación y la aplicación específica. Ese requisito delimita el universo beneficiado, pero también fortalece la herramienta financiera pública como canal de política económica.
El listado de comercios adheridos está disponible en los canales oficiales. La recomendación es clara: revisar condiciones, planificar compras y aprovechar las fechas.
En un escenario donde cada peso cuenta, la Vuelta al Cole en San Luis se posiciona como una de las medidas de mayor impacto inmediato en el arranque del año escolar. El desafío, como siempre, será sostener este tipo de políticas más allá de la coyuntura.

