Las explosiones en las canteras de La Calera volvieron a generar preocupación entre los vecinos de esta localidad del departamento Belgrano. El último viernes, una detonación provocó un fuerte sacudón y una nube de polvo que cubrió parte de la población, reabriendo el debate sobre los posibles efectos de la actividad extractiva.
La explotación de las canteras de piedra caliza de la zona está a cargo de Cementos Avellaneda y las detonaciones forman parte de la actividad habitual.
Sin embargo, según relataron vecinos de La Calera, la explosión registrada el viernes tuvo una intensidad que llamó especialmente la atención por el cimbronazo y por la cantidad de polvo que llegó hasta sectores habitados.
Explosiones en las canteras de La Calera: una actividad habitual
De acuerdo con los vecinos, las detonaciones se realizan habitualmente de lunes a viernes, generalmente una vez por día.
En algunas jornadas pueden registrarse dos explosiones e incluso, según los testimonios recogidos en la localidad, también se han producido detonaciones durante los sábados.
La situación forma parte de la vida cotidiana de La Calera, donde la actividad de las canteras está vinculada directamente con la presencia de Cementos Avellaneda.
Pero el episodio del último viernes tuvo características que volvieron a poner el tema en el centro de las conversaciones de los habitantes.
El fuerte movimiento provocado por la explosión y la nube de polvo que se extendió sobre parte de la localidad generaron interrogantes entre los vecinos acerca de los posibles perjuicios que este tipo de actividad puede ocasionar.
El debate entre el ambiente, la salud y el trabajo
La preocupación no es nueva y volvió a instalar una discusión que atraviesa a la comunidad.
En las conversaciones entre vecinos y en los grupos de WhatsApp de La Calera aparecen posiciones diferentes frente a la actividad de las canteras.
Por un lado, algunos habitantes manifiestan preocupación por los posibles efectos sobre el ambiente y la salud que podría generar la explotación.
Por otro, existe una realidad económica que también pesa en la discusión: la actividad de la cementera representa la principal fuente de trabajo y de recursos económicos de la zona.
Ese escenario genera un debate complejo entre quienes ponen el foco en las posibles consecuencias ambientales y quienes consideran fundamental la actividad productiva para la localidad.
La preocupación ya habría llegado a la empresa
Algunos habitantes de La Calera señalan que la inquietud generada entre la población ya habría llegado a oídos de Cementos Avellaneda.
Mientras tanto, el episodio del viernes volvió a poner sobre la mesa las dudas de los vecinos acerca de los efectos que pueden tener las detonaciones y las nubes de polvo que se producen como consecuencia de la explotación de las canteras.
Por ahora, la preocupación permanece instalada entre los residentes de la localidad, que volvieron a discutir cómo compatibilizar una actividad que representa una fuente central de empleo y recursos para la zona con las inquietudes vinculadas al ambiente y la salud.

