Las mesas sectoriales San Luis ya tienen fecha, cronograma y objetivo político definido. El Gobierno provincial anunció la puesta en marcha de un esquema de diálogo público-privado que se extenderá desde el 7 de febrero hasta el 21 de marzo, con encuentros semanales en distintos puntos del territorio. La consigna es clara. Escuchar, articular y activar el sector privado.
La iniciativa fue presentada por el ministro de Desarrollo Productivo, Federico Trombotto, quien explicó que la decisión responde a una directiva del gobernador Claudio Poggi. El eje es uno solo. Fortalecer al sector privado como motor del desarrollo económico y la generación de empleo genuino.
Las mesas sectoriales San Luis no serán reuniones simbólicas. Tendrán formato de jornadas participativas, con agenda definida y presencia activa del Estado. Cada encuentro buscará poner en común problemas, necesidades y propuestas concretas de los distintos sectores de la economía provincial.
Según detalló Trombotto, el objetivo central es construir una agenda de articulación público-privada. Resolver obstáculos, cuidar los puestos de trabajo existentes y crear condiciones para generar nuevos empleos. En otras palabras, pasar del diagnóstico a la acción.
Las jornadas se desarrollarán todos los sábados. El esquema contempla tres instancias claras. En primer lugar, el gobernador presentará personalmente las herramientas interministeriales disponibles para acompañar al sector privado, los emprendedores y la promoción del trabajo. El gesto no es menor. Marca prioridad política.
En segundo término, cada jornada contará con la presencia de oficinas y programas del Gobierno provincial vinculados directa o indirectamente con la actividad privada. El objetivo es resolver consultas, destrabar trámites y brindar información concreta sobre líneas de apoyo, financiamiento y programas vigentes.
Finalmente, se conformarán espacios de intercambio participativo. Un formato similar al de los foros productivos. Allí, actores públicos y privados debatirán, compartirán experiencias y elaborarán propuestas. Cada mesa contará con moderadores y concluirá con conclusiones sistematizadas.
El director de Mesas Sectoriales Regionales, Diego Guzmán, fue el encargado de detallar el cronograma. La primera jornada será el sábado 7 de febrero en el Salón Malvinas Argentinas, en Casa de Gobierno, de 9:30 a 13. Estará enfocada en industria, logística, comercio exterior y energías renovables.
El 14 de febrero, el encuentro se trasladará a La Toma y estará dedicado al sector minero. El 21 de febrero será el turno de La Punta, con foco en empresas de base tecnológica, industria del conocimiento, robótica e inteligencia artificial. Una señal clara hacia la economía del futuro.
El 28 de febrero, las mesas sectoriales San Luis llegarán a Villa Mercedes, con eje en ganadería y agricultura. El 7 de marzo, en Merlo, se abordarán turismo, esparcimiento, industrias culturales y comercio. Sectores clave para el empleo regional.
El 14 de marzo se realizará una jornada dedicada a la producción familiar, pequeños productores y artesanos. Finalmente, el 21 de marzo se desarrollará la mesa apícola, con sede a definir junto al propio sector. El cierre del cronograma también apunta a actividades estratégicas.
Guzmán remarcó que todas las jornadas serán abiertas. Podrán participar actores económicos vinculados a cada sector, incluidos emprendedores, profesionales y proveedores de servicios. La condición es simple. Estar involucrado y tener algo para aportar.
La modalidad de trabajo incluye intercambio participativo, elaboración de conclusiones y atención personalizada por parte de las áreas de Gobierno presentes. No se trata solo de hablar. Se trata de dejar planteadas líneas de acción concretas.
Las inscripciones se realizan mediante formulario online, por correo electrónico a mesas.sectoriales@sanluis.gov.ar o por teléfono al 4452000, interno 3692. El acceso busca ser amplio y sin filtros innecesarios.
Las mesas sectoriales San Luis exponen una definición política. El Estado busca correrse del rol pasivo y asumir una función articuladora. En un contexto económico complejo, la apuesta es clara. Diálogo, territorio y sector privado como eje del desarrollo.

