Veto presidencial: Milei reúne aliados en Olivos para blindar su estrategia en el Congreso

El veto presidencial se convirtió en el plato fuerte de la cena que Javier Milei ofreció en Olivos a diputados de La Libertad Avanza y bloques aliados. El objetivo: blindar el rechazo a dos leyes votadas por la oposición.

La reunión comenzó a las 20:00 en la Quinta de Olivos. El presidente convocó a su tropa legislativa y a un grupo de diputados del PRO para definir una estrategia que asegure los votos necesarios y evitar que el Congreso revierta el veto presidencial.

En la mesa, además de platos y copas, hubo un menú político cargado de tensión. Según trascendió, la prioridad fue garantizar que las impugnaciones a las leyes de aumento de jubilaciones y emergencia en discapacidad sobrevivan a la embestida opositora.

El oficialismo sabe que necesita 86 votos para sostener el veto presidencial. Hoy cuenta con 74, sumando los propios y el respaldo incondicional del PRO. El resto deberá salir de negociaciones con legisladores provinciales dialoguistas y monobloques.

Una fuente legislativa oficialista fue tajante: “Todos los diputados de LLA vamos a defender los vetos, es lo correcto. El que dude, no debería estar en La Libertad Avanza”. En el Gobierno confían en que el PRO no solo mantendrá su apoyo, sino que se mantendrá firme incluso “cuando implica pagar un costo político”.

Entre los comensales estuvieron Cristian Ritondo, Diego Santilli, Sabrina Ajmechet, Alejandro Finocchiaro, Silvana Giudici, Luciano Laspina y Daiana Fernández Molero. Por la Liga del Interior y el radicalismo alineado con Milei participó Pablo Cervi.

Pero no todo fue veto presidencial. También se discutió la avanzada opositora para coparticipar los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y el impuesto a los combustibles, junto con la reactivación de la comisión investigadora del caso $LIBRA.

En esta semana clave, la Casa Rosada se juega una pulseada legislativa que podría marcar su capacidad de imponer agenda. El veto presidencial es ahora un símbolo de poder y disciplina interna, y su derrota implicaría un golpe político que Milei no está dispuesto a tolerar.

Para el oficialismo, ceder sería mostrar debilidad. Por eso, la cena en Olivos fue más que un encuentro: fue un acto de alineamiento. Y si los votos no alcanzan, el mensaje es claro: quienes no acompañen el veto presidencial quedarán expuestos como parte de la “casta” que Milei dice combatir.

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