Juventud Unida Universitario volvió de Mendoza con las manos vacías, pero con la sensación de haber sido perjudicado. El equipo puntano cayó 1 a 0 frente a Huracán Las Heras por la fecha 11 de la Zona 3 del Torneo Federal A, en un partido marcado por un polémico penal sancionado por el árbitro Rodrigo Rivero, una decisión que terminó condicionando el resultado y desató la bronca de todo el conjunto visitante.
El encuentro era una prueba importante para el equipo dirigido por Hernán Vázquez. No solo buscaba mantenerse en los puestos de clasificación, sino también sostener su invicto fuera de casa. Sin embargo, la tarde mendocina terminó transformándose en una jornada cargada de polémicas, expulsiones y reclamos.
Desde el inicio fue Huracán quien tomó la iniciativa. Con Fernando Cortéz como principal generador de juego y las constantes apariciones de Alejandro Toledo e Ignacio González, el conjunto local generó varias situaciones que encontraron una sólida respuesta en Julián Lucero, figura de Juventud durante gran parte del encuentro.
No obstante, con el correr de los minutos el elenco puntano logró acomodarse. Empezó a cortar los circuitos ofensivos del rival y se animó a adelantar líneas. Cuando parecía encontrar equilibrio, llegó una acción que modificó completamente el desarrollo del partido.
A los 30 minutos del primer tiempo, Alexis González vio la tarjeta roja directa tras aplicarle un codazo a Ignacio González frente a la mirada del árbitro. La expulsión dejó a Juventud con diez jugadores y obligó a replantear toda la estrategia para afrontar el resto del compromiso.
A pesar de la inferioridad numérica, Huracán nunca logró traducir el dominio territorial en situaciones claras de gol. El conjunto mendocino manejó más la pelota, pero chocó constantemente contra una defensa bien plantada y un arquero que respondió cada vez que fue exigido.
En el complemento, Hernán Vázquez intentó reorganizar el equipo. Introdujo variantes para fortalecer la mitad de la cancha y sostener el esfuerzo físico de un equipo que debía correr detrás de la pelota durante largos pasajes.
Sin embargo, el momento más controvertido llegó a los 23 minutos de la segunda mitad.
Rodrigo Rivero sancionó un polémico penal contra Juventud por una supuesta infracción de Juan Alvacete sobre Alejandro Toledo. La acción generó incredulidad entre jugadores, cuerpo técnico e hinchas debido a la escasa claridad del contacto y a la decisión inmediata del árbitro.
Toledo se hizo cargo de la ejecución y convirtió el único gol de la tarde.
La polémica no terminó allí.
Con el partido caliente y las protestas acumulándose, Rivero volvió a quedar en el centro de la escena cuando expulsó a Amieva por una infracción cometida prácticamente delante suyo. De esa manera, Juventud terminó disputando los minutos finales con apenas nueve futbolistas.
Pese a la enorme desventaja, el equipo puntano mostró carácter. Aguantó los ataques del local y hasta generó algunas aproximaciones mediante pelotas detenidas que pudieron haber significado el empate.
Del otro lado, Huracán nunca encontró claridad para aprovechar los espacios que dejaba un rival diezmado. Incluso con dos hombres más, el conjunto mendocino mostró dificultades para generar fútbol y dependió exclusivamente de una decisión arbitral para romper la igualdad.
La derrota deja a Juventud en el cuarto puesto de la Zona 3 con 13 puntos. El equipo continúa dentro de la pelea, aunque perdió una oportunidad importante para acercarse a los líderes.
La tabla muestra una paridad absoluta. Atenas lidera con 16 unidades, mientras que Juventud comparte la línea de puntos con FADEP y mantiene una diferencia mínima respecto de varios equipos que siguen muy de cerca la lucha por la clasificación.
Ahora todas las miradas apuntan al próximo compromiso.
Este domingo, desde las 15:00, Juventud recibirá a Costa Brava de General Pico en San Luis. Será una oportunidad clave para recuperarse rápidamente, dejar atrás la polémica mendocina y volver a sumar en una zona donde cada punto puede marcar la diferencia entre clasificar o quedar afuera.
Porque si algo quedó claro en Las Heras es que Juventud perdió el partido, pero también siente que un fallo arbitral le arrebató algo más que tres puntos.

