El gobernador Claudio Poggi promulgó la ley que crea el Programa de Fortalecimiento de la Lectura, la Escritura y la Comprensión Lectora, una iniciativa que busca transformar en política de Estado uno de los ejes centrales de la gestión educativa provincial. La medida apunta a garantizar la continuidad del trabajo iniciado con el plan ‘Queremos Aprender’ y asegurar que futuras generaciones de estudiantes accedan a herramientas fundamentales para su desarrollo académico y social.
La firma de la promulgación se realizó durante un encuentro con directivos y docentes de toda la provincia, donde además fueron presentados los resultados diagnósticos del Plan Provincial de Alfabetización. El proyecto había sido aprobado por unanimidad por la Cámara de Senadores el pasado 26 de mayo.
Con esta decisión, San Luis busca institucionalizar un programa que durante los últimos dos años fue impulsado por el Poder Ejecutivo y que ahora contará con respaldo legislativo para sostenerse más allá de los cambios de gestión.
La creación del Programa de Fortalecimiento de Lectura, Escritura y Comprensión Lectora tiene como objetivo consolidar una estrategia educativa orientada a mejorar las competencias básicas de los estudiantes en todos los niveles del sistema educativo provincial.
La iniciativa toma como base la experiencia desarrollada a través de ‘Queremos Aprender’, un plan que puso el foco en la alfabetización y en la recuperación de habilidades fundamentales que, según distintos diagnósticos educativos nacionales e internacionales, presentan dificultades crecientes en niños y adolescentes.
Desde el Gobierno sostienen que leer, escribir y comprender textos son capacidades esenciales para el aprendizaje de cualquier otra disciplina. Por eso, consideran necesario que estas políticas tengan continuidad en el tiempo y no dependan exclusivamente de la voluntad de una gestión determinada.
Durante el acto, Poggi explicó que la decisión de convertir el programa en ley responde precisamente a esa necesidad de permanencia.
“Una buena política educativa, para que sea exitosa, necesita continuidad en el tiempo. Si se corta, se cae. Debe trascender los gobiernos, las personas, los ministros y los gobernantes”, expresó el mandatario al fundamentar la iniciativa.
Además, remarcó que la alfabetización requiere procesos sostenidos durante varios años para lograr resultados concretos y duraderos.
En ese sentido, señaló que la ley permitirá preservar los principios rectores del programa independientemente de quién conduzca el Ejecutivo provincial en el futuro.
Asimismo, indicó que si bien las estrategias podrán actualizarse con el paso del tiempo, el objetivo central deberá mantenerse intacto.
“Tal vez en tres o cuatro años haya que aggiornarlo, pero esto asegura continuidad. Cada uno podrá darle improntas o matices propios, pero es importante que no se corten”, afirmó.
La promulgación representa además un fuerte respaldo político al Plan Provincial de Alfabetización, una de las apuestas más importantes de la actual gestión educativa.
Los resultados presentados durante la jornada con docentes fueron utilizados como argumento para avanzar en la institucionalización del programa, al considerar que las primeras evaluaciones muestran indicadores alentadores en materia de aprendizaje.
Por otra parte, la ley establece un marco normativo que permitirá coordinar acciones pedagógicas, capacitación docente, seguimiento de indicadores y desarrollo de políticas complementarias orientadas a fortalecer la lectoescritura en toda la provincia.
La decisión también refleja una preocupación que atraviesa a los sistemas educativos de todo el país: las dificultades crecientes que presentan muchos estudiantes para comprender textos, interpretar consignas y desarrollar habilidades básicas de escritura.
En este contexto, San Luis busca consolidar una herramienta permanente que garantice la continuidad de las acciones más allá de los ciclos políticos.
Con la promulgación del Programa de Fortalecimiento de Lectura, Escritura y Comprensión Lectora, el Gobierno provincial apuesta a que la alfabetización deje de ser una política de gestión para convertirse en una política de Estado, con alcance a largo plazo y foco en uno de los desafíos más importantes que enfrenta actualmente la educación argentina.

