Reestructuración del transporte interurbano: el Gobierno de San Luis reducirá frecuencias en horarios de baja demanda

La reestructuración del transporte interurbano ya comenzó a generar impacto en San Luis. El Gobierno provincial confirmó cambios en las frecuencias de distintos corredores debido al fuerte aumento de costos operativos, la presión sobre los subsidios estatales y la imposibilidad de seguir incrementando tarifas para los usuarios.

Reestructuración del transporte interurbano: el Gobierno admite que no puede sostener más subsidios

La Provincia oficializó una modificación en la grilla de frecuencias del sistema de transporte interurbano y reconoció que el esquema actual comenzó a mostrar señales de agotamiento económico. Según explicaron desde el Ejecutivo, la medida fue tomada tras un análisis realizado por el Observatorio de Transporte, una herramienta que recopila datos sobre demanda de pasajeros, recorridos, velocidad de unidades y corte de boletos.

Durante el anuncio, las autoridades remarcaron que desde el 1° de enero de 2024 hasta la actualidad el Gobierno provincial destinó más de 10.000 millones de pesos para sostener el sistema de transporte interurbano y colaborar también con los servicios urbanos de San Luis, Villa Mercedes y Merlo.

Además, aseguraron que actualmente la Provincia aporta más de 1.200 millones de pesos mensuales al sistema. Ese monto incluye subsidios directos para empresas, el financiamiento del 50% del boleto educativo urbano y el 100% del boleto integrado provincial.

Sin embargo, desde el Ejecutivo advirtieron que el aumento constante del combustible, las escalas salariales y los costos operativos dejaron al sistema en un escenario límite. En otras palabras, el Gobierno sostuvo que ya no tiene margen económico para continuar ampliando subsidios.

“Tampoco la tarifa puede seguir actualizándose porque el usuario tampoco puede seguir pagando”, señalaron durante la conferencia. Esa frase dejó en claro el delicado equilibrio que atraviesa actualmente el transporte provincial.

La decisión, según explicaron, apunta a modificar únicamente las frecuencias consideradas “horarios valle”, es decir, aquellas donde la cantidad de pasajeros es significativamente menor. Mientras tanto, las frecuencias vinculadas con horarios laborales, escolares y universitarios se mantendrán sin cambios.

De esta manera, los primeros servicios de la mañana, los recorridos del mediodía y los viajes nocturnos seguirán funcionando normalmente. El ajuste estará enfocado en franjas horarias con baja utilización de usuarios.

El Gobierno también buscó dimensionar el impacto económico del sistema. Para eso, comparó el gasto mensual en transporte con la construcción de viviendas sociales. Según afirmaron, los 1.200 millones de pesos que hoy se destinan al transporte equivalen aproximadamente a 17 viviendas sociales por mes.

Además, expusieron ejemplos concretos sobre el costo real de las tarifas sin subsidios estatales. En el corredor hacia La Punta, por ejemplo, la tarifa técnica sería cercana a los 4.000 pesos, aunque actualmente el pasajero paga alrededor de 1.700 pesos.

En tanto, un viaje hacia El Trapiche tendría un valor superior a los 7.400 pesos sin aportes provinciales, mientras que hoy el boleto ronda los 3.000 pesos.

La reestructuración del transporte interurbano también aparece en medio de tensión gremial y amenazas de medidas de fuerza. Sobre ese punto, el Gobierno confirmó que mantiene conversaciones tanto con empresas como con representantes sindicales del sector.

Desde la administración provincial aseguraron haber pedido que las empresas con intención de cumplir sus obligaciones puedan continuar trabajando normalmente. Sin embargo, también deslizaron cuestionamientos hacia compañías que todavía no presentaron propuestas concretas frente al conflicto laboral.

Mientras tanto, el Ejecutivo insiste en que la prioridad será garantizar la continuidad del servicio sin trasladar completamente el costo al usuario. La estrategia oficial apunta a sostener el sistema reduciendo frecuencias con baja demanda antes que avanzar con aumentos tarifarios más fuertes.

El debate, de todos modos, recién comienza. Principalmente porque la reestructuración del transporte interurbano podría modificar hábitos diarios de miles de pasajeros que utilizan el servicio para trabajar, estudiar o realizar trámites entre distintas localidades de la provincia.

En una economía marcada por inflación, suba de combustibles y caída del poder adquisitivo, el transporte volvió a convertirse en uno de los sectores más sensibles de la gestión provincial.

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