El Gobierno de San Luis desplegará desde el miércoles 26 de agosto una agenda de actividades destinadas a estudiantes, familias, pacientes e instituciones para abordar los consumos problemáticos desde la prevención, la asistencia y la inclusión.
La Semana Provincial de los Consumos Problemáticos tendrá en San Luis una agenda que combinará prevención, asistencia, educación, testimonios y articulación institucional. Las actividades, organizadas por el Gobierno provincial a través del Ministerio de Salud y el Centro Provincial de Asistencia a las Adicciones (CPAA), buscarán instalar una discusión que excede el ámbito sanitario: cómo detectar a tiempo situaciones de riesgo, cómo acompañar a quienes atraviesan un consumo problemático y, sobre todo, cómo reducir el estigma que todavía rodea a esta problemática.
La programación comenzará el miércoles 26 de agosto y se extenderá hasta el lunes 31, con propuestas destinadas a distintos sectores de la comunidad. Habrá encuentros con estudiantes, espacios de consejería, actividades artísticas, presentación de un libro, una experiencia vinculada con pacientes en tratamiento y una mesa de trabajo con especialistas e instituciones.
Semana Provincial de los Consumos Problemáticos: prevención desde las escuelas
El primer capítulo de la agenda será el miércoles 26 de agosto, a las 9:30, en la Escuela Técnica Nº 37 “Ingeniero Germán Ave Lallemant”, de Juana Koslay. Allí se desarrollará un Conversatorio sobre Consumos Problemáticos con y sin Sustancias, destinado a unos 300 estudiantes.
La elección del ámbito educativo no es menor. La prevención temprana constituye uno de los principales desafíos frente a consumos que pueden comenzar como una conducta ocasional y transformarse progresivamente en una situación que afecta los vínculos, el rendimiento escolar, la salud y la vida cotidiana.
El objetivo será acercar información confiable, promover la escucha y generar herramientas para identificar factores de riesgo y protección. También se apunta a que adolescentes y jóvenes sepan dónde recurrir cuando una situación deja de ser manejable por cuenta propia.
Ese mismo día, a las 11, el CPAA de avenida Lafinur, en la ciudad de San Luis, será escenario del festival artístico “Hablemos para Concientizar”. La propuesta incluirá testimonios de pacientes que atraviesan tratamientos, stands informativos, espacios de consejería y entrega de lazos azules, símbolo elegido para acompañar la conmemoración.
La presencia de pacientes y sus testimonios introduce otro elemento central: ponerle rostro y voz a una problemática que muchas veces queda reducida a estadísticas o titulares policiales. El consumo problemático, en cambio, también involucra historias familiares, procesos de recuperación y posibilidades concretas de reconstrucción personal.
Apuestas y nuevas formas de consumo bajo la lupa
La agenda continuará el jueves 27 de agosto, a las 17, con la presentación del libro “Salir de la trampa de las apuestas”, de Fernando Gaudenzi, familiar de un paciente. La actividad se realizará en San Luis Libro, en el Templo Santo Domingo.
La inclusión de las apuestas dentro de la agenda refleja un cambio importante en la discusión pública. Los consumos problemáticos no necesariamente involucran una sustancia. Existen conductas capaces de generar dependencia y consecuencias económicas, familiares, emocionales y sociales.
En ese terreno, el crecimiento de las apuestas constituye uno de los desafíos más recientes. La facilidad de acceso a plataformas digitales y la disponibilidad permanente de estas propuestas modificaron el escenario, especialmente entre jóvenes.
La presentación del libro permitirá, por lo tanto, ampliar el debate y poner sobre la mesa una problemática que muchas veces permanece invisible hasta que sus consecuencias ya son significativas.
Del tratamiento a la inclusión: el rol del CPAA
El viernes 28 de agosto, a las 9, los pacientes del Dispositivo de Día del CPAA compartirán un desayuno elaborado por ellos mismos junto a la diputada Mirian Serta, autora de la ley vinculada con esta semana provincial.
El encuentro tendrá además un objetivo institucional: mostrar las actividades terapéuticas que se desarrollan dentro del dispositivo y el trabajo cotidiano de quienes forman parte de los procesos de recuperación e inclusión.
Este aspecto resulta clave. Una política de atención no puede limitarse a la intervención frente a una crisis. El tratamiento requiere continuidad, acompañamiento y herramientas que permitan recuperar vínculos, autonomía y proyectos de vida.
Por eso, la inclusión social aparece como una pieza central de la estrategia sanitaria. No alcanza con hablar de prevención si después las personas no encuentran espacios de atención accesibles y sostenidos.
La articulación institucional, el desafío que queda
El cierre de la semana será el lunes 31 de agosto, a las 9, con una mesa de trabajo junto a referentes que abordan problemáticas de consumo con y sin sustancias. El encuentro será organizado conjuntamente con la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de San Luis y tendrá lugar en el Microcine de la UNSL.
La convocatoria apunta a consolidar una red de trabajo entre organismos públicos, Universidad e instituciones vinculadas con la prevención, detección, asistencia y acompañamiento.
Ese probablemente sea uno de los puntos más relevantes de la iniciativa. Los consumos problemáticos difícilmente puedan ser abordados desde una sola oficina o desde un único equipo profesional. Requieren coordinación entre salud, educación, familias, instituciones comunitarias y espacios académicos.
La Semana Provincial, en ese sentido, funciona también como una oportunidad para medir cuánto de esa articulación puede transformarse en políticas permanentes y no quedar circunscripta a una agenda de conmemoración.
Una política que busca correr el estigma
Desde el Ministerio de Salud plantean como objetivos sensibilizar a la comunidad, reforzar la prevención y el tratamiento, favorecer la detección precoz y facilitar el acceso a los dispositivos de atención.
También aparece una cuestión particularmente sensible: disminuir el estigma.
Durante años, los consumos problemáticos fueron abordados desde miradas asociadas exclusivamente a la voluntad individual, la sanción o el conflicto familiar. El enfoque sanitario propone otra perspectiva: entenderlos como una problemática compleja que necesita prevención, asistencia profesional y acompañamiento comunitario.
La agenda que comenzará el 26 de agosto intenta llevar esa mirada a distintos territorios y públicos. Desde una escuela hasta una universidad. Desde un festival artístico hasta una mesa técnica. Desde el testimonio de una persona en tratamiento hasta la discusión sobre las apuestas.
La apuesta política y sanitaria, en definitiva, es convertir la concientización en una herramienta concreta. Prevenir antes de que el problema se agrave, detectar antes de que la crisis llegue y acompañar sin convertir el estigma en otra barrera.
Para San Luis, la Semana Provincial de los Consumos Problemáticos será una instancia para visibilizar una problemática que atraviesa a familias y comunidades, pero también para mostrar los dispositivos existentes y fortalecer los vínculos entre quienes tienen responsabilidades en la prevención y la asistencia.
El desafío posterior será sostener esa conversación cuando termine la semana. Porque los consumos problemáticos no tienen fecha de cierre en el calendario.

