Instituto Superior de Seguridad Pública: Poggi prometió terminar su gestión con la institución “a nuevo”

El gobernador Claudio Poggi volvió a poner el foco en la recuperación del Instituto Superior de Seguridad Pública y aseguró que finalizará su gestión con la institución completamente renovada. Durante una visita al establecimiento, donde se adjudicó la puesta en valor de la cuadra femenina, cuestionó con dureza las condiciones que encontró al asumir y vinculó la inversión en seguridad con la formación policial, la prevención del delito y la generación de empleo.

El gobernador Claudio Poggi visitó este martes el Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP), donde se firmó el decreto de adjudicación para la puesta en valor de la cuadra femenina. Durante la actividad, el mandatario volvió a utilizar el estado que encontró en la institución al asumir como argumento para contrastar su actual política de inversión en seguridad.

Poggi aseguró que pretende terminar su gestión con el establecimiento completamente recuperado.

“Vamos a terminar nuestra gestión el año que viene con el Instituto Superior de Seguridad Pública a nuevo”, afirmó.

La visita tuvo además un dato político: fue, según recordó el propio gobernador, la número 11 desde el comienzo de su mandato.

La decisión de mostrar reiteradamente las obras y mejoras en el ISSP forma parte de una estrategia más amplia del Ejecutivo provincial para exhibir la seguridad como una política que combina infraestructura, formación, equipamiento y tecnología.

No se trata solamente de arreglar un edificio.

La apuesta oficial es presentar al Instituto como una pieza central dentro del funcionamiento de las fuerzas de seguridad.

Una institución clave para formar policías y penitenciarios

El ISSP cumple una función estratégica dentro del sistema de seguridad provincial. Allí se forman nuevos agentes policiales y penitenciarios, pero también se desarrollan capacitaciones destinadas a efectivos que ya están en actividad.

Por eso, Poggi puso especial énfasis en las condiciones edilicias y tecnológicas.

El gobernador sostuvo que el entorno físico donde se desarrolla una actividad educativa influye tanto sobre quienes enseñan como sobre quienes reciben la formación.

La discusión, en ese sentido, excede la infraestructura.

Una institución destinada a formar policías necesita aulas, dormitorios, espacios de entrenamiento, equipamiento y herramientas tecnológicas acordes con las exigencias actuales de la función.

“¿Cómo no lo vamos a tener en óptimas condiciones?”, planteó Poggi durante la visita.

La pregunta resume el argumento oficial: si la Provincia pretende exigir profesionalismo a sus fuerzas de seguridad, también debe garantizar las condiciones necesarias para formarlas.

Poggi volvió a cuestionar el estado que encontró en 2024

El tramo más político del discurso apareció cuando el gobernador recordó su primera visita al ISSP, realizada en febrero de 2024 junto con la ministra de Seguridad.

Poggi describió el estado de la institución como una situación de “gran desidia” y “abandono”.

Según relató, quedó sorprendido por las condiciones en las que se encontraba lo que definió como la “universidad policial” de la provincia.

A partir de allí, endureció considerablemente sus críticas.

“¿Por qué no se le daba bolilla a la Policía? ¿Por qué no se le daba bolilla a la formación policial?”, planteó.

Pero el gobernador no se limitó a cuestionar la infraestructura.

También apuntó contra lo que consideró un proceso de debilitamiento de las fuerzas de seguridad y del Servicio Penitenciario.

En uno de los pasajes más fuertes de su exposición, sostuvo que el deterioro parecía responder a una planificación deliberada.

“Parecía un plan para destruir la institución policial, para destruir la institución del Servicio Penitenciario, destruir la escuela de Policía”, afirmó.

Incluso planteó una disyuntiva deliberadamente provocadora al evaluar las razones de ese deterioro: “O eran una manga de inútiles quienes estaban a cargo. O uno u otro, o una combinación de ambos”.

La frase vuelve a colocar a la gestión anterior en el centro del debate político sobre seguridad.

Y no es un detalle menor.

La seguridad es uno de los ejes que el gobierno de Poggi intenta utilizar para diferenciar su administración de la etapa precedente.

Infraestructura, tecnología y capacitación como una misma política

El Ejecutivo provincial busca mostrar las distintas inversiones como parte de un mismo esquema.

Por un lado, está la recuperación física del Instituto.

Por otro, la incorporación de equipamiento y tecnología para las fuerzas.

En ese marco, Poggi volvió a destacar la modernización del sistema de comunicaciones policiales, que reemplazó el antiguo sistema analógico por una infraestructura digital y encriptada.

La transformación tiene una consecuencia operativa concreta: reducir las posibilidades de interferencia y evitar que terceros puedan acceder fácilmente a información sensible de los procedimientos.

Según explicó el gobernador, la ampliación de ese sistema permitirá alcanzar entre el 80% y el 90% de cobertura de la población provincial, mientras que durante el próximo año se prevé completar la cobertura territorial.

La ecuación que plantea el Ejecutivo es directa: mejor comunicación, mejores herramientas para el agente y mayor capacidad de respuesta frente al delito.

Seguridad y economía: el otro argumento de Poggi

El gobernador también incorporó una dimensión económica a su discurso sobre seguridad.

Poggi sostuvo que una provincia que no es segura tiene dificultades para atraer inversiones.

“Nadie invierte una provincia que no sea segura. Y si nadie invierte, no hay trabajo”, afirmó.

La definición forma parte de una concepción más amplia de la política de seguridad: no se trata solamente de prevenir delitos o responder ante emergencias, sino de generar condiciones para la actividad económica.

Desde esa perspectiva, la capacitación policial, los nuevos móviles, las comunicaciones, el equipamiento y el respaldo institucional forman parte de una cadena que termina vinculada con la generación de empleo.

El razonamiento oficial es sencillo.

Sin seguridad, disminuye la confianza.

Sin confianza, se reducen las posibilidades de inversión.

Y sin inversión, se achican las oportunidades laborales.

Por eso Poggi insiste en vincular la política de seguridad con el desarrollo económico provincial.

El desafío será transformar la inversión en resultados

La recuperación del ISSP y las nuevas inversiones en seguridad representan una decisión política clara del Ejecutivo.

Ahora bien, el verdadero resultado de una política de seguridad no se mide solamente en obras inauguradas, equipos comprados o millones invertidos.

También se mide en la calidad de la formación de los agentes, la capacidad de respuesta, la prevención, la investigación del delito y la confianza que la sociedad deposita en sus fuerzas de seguridad.

El Gobierno apuesta a que la infraestructura y la tecnología sean parte de esa transformación.

La puesta en valor de la cuadra femenina es una nueva pieza de ese proceso.

Poggi promete llegar al final de su gestión con el Instituto “a nuevo”. Para conseguirlo todavía quedan obras y mejoras por completar.

Mientras tanto, el mensaje político quedó claramente instalado: el Gobierno busca mostrar una Policía más equipada, una formación profesional fortalecida y un Estado que, según su propia definición, volvió a respaldar a las fuerzas de seguridad.

Y al mismo tiempo, el gobernador mantiene abierta la disputa por el pasado.

Cada nueva obra sirve para mostrar lo que su administración está haciendo, pero también para recordar aquello que asegura haber encontrado en febrero de 2024.

En esa comparación se juega buena parte del relato político oficial sobre seguridad en San Luis.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *