Roque Lucero, abuelo paterno de Guadalupe Lucero, fue imputado este lunes por exhibiciones obscenas agravadas por la edad de la víctima y quedó bajo prisión preventiva por 45 días, luego de una audiencia realizada ante el juez de Garantía Nº 1, Juan Manuel Montiveros Chada.
La acusación sostiene que el hombre se habría exhibido y realizado actos de contenido sexual frente a una niña cuando tenía entre 5 y 6 años. De acuerdo con la Fiscalía de Género Nº 2, representada por Antonella Córdoba y la fiscal adjunta Mercedes García, la conducta no habría ocurrido una sola vez, sino que se habría repetido.
Durante la audiencia, la defensa de Lucero planteó la nulidad del procedimiento y cuestionó distintos aspectos de la exposición fiscal. Sin embargo, el magistrado rechazó el planteo, tuvo por formulados los cargos y resolvió convertir la detención en prisión preventiva.
La medida deberá cumplirse en el Servicio Penitenciario Provincial.
Qué sostiene la Fiscalía contra Roque Lucero
El hecho investigado habría ocurrido el 17 de agosto de 2025. Según la teoría fiscal, la niña se encontraba jugando en la vereda junto a dos primos, cerca de un comercio atendido por su madre.
En determinado momento, los otros menores ingresaron a una vivienda para buscar juguetes y la niña quedó sola.
Siempre de acuerdo con la acusación, fue entonces cuando Lucero habría abierto la ventana de una habitación, se habría bajado el pantalón y la ropa interior y habría comenzado a tocarse los genitales frente a la menor.
La Fiscalía sostuvo además que no se trataría de un episodio aislado, sino de una conducta que habría sido reiterada.
La niña habría contado inicialmente lo sucedido a otra menor de su entorno familiar. Posteriormente, la situación llegó a conocimiento de los adultos y la madre realizó la denuncia.
Como parte de la investigación, la víctima declaró mediante Cámara Gesell. También fueron incorporadas actuaciones iniciales, informes de contención psicológica, entrevistas y un croquis del lugar donde presuntamente ocurrieron los hechos.
Durante la audiencia, la fiscal adjunta Mercedes García hizo referencia al informe psicológico realizado a la niña. Según explicó, el relato presentó coherencia interna y una narrativa consistente, compatible con el recuerdo de una experiencia personal vivida.
La Fiscalía había pedido 90 días de prisión preventiva
La Fiscalía de Género Nº 2 había solicitado una prisión preventiva de 90 días, argumentando la necesidad de resguardar a las niñas involucradas y evitar riesgos para las medidas probatorias que todavía deben realizarse.
Entre las diligencias pendientes se encuentra una nueva entrevista a la víctima y una Cámara Gesell a la niña a quien habría contado inicialmente lo ocurrido. Esta última medida está prevista para el 10 de septiembre.
Lucero se abstuvo de declarar durante la audiencia y estuvo representado por el abogado Héctor Zavala Agüero.
La defensora adjunta de Niñez y Adolescencia, Belén Suárez, acompañó la formulación de cargos y el pedido de prisión preventiva. Durante su intervención puso el foco en la situación de vulnerabilidad de la niña, el temor manifestado y la necesidad de preservar su integridad mientras continúa la investigación.
Los padres de la víctima también participaron de la audiencia, acompañados por la abogada querellante Soledad Poma de Otaegui. La querella respaldó el pedido de detención y solicitó además extender una prohibición de acercamiento relacionada con una investigación anterior.
La causa fue acumulada a otro proceso
La investigación contra Lucero fue acumulada a otra causa en la que el hombre ya había sido imputado por un delito contra la integridad sexual.
En abril, el mismo Juzgado de Garantía había tenido por formulados cargos por abuso sexual con sometimiento gravemente ultrajante, en perjuicio de una niña con discapacidad intelectual.
La existencia de ambos procesos fue uno de los argumentos utilizados por la Fiscalía para fundamentar la necesidad de mantener al acusado privado de su libertad.
Durante la audiencia, la querella también mencionó la posible existencia de otra víctima. Sin embargo, el juez Montiveros Chada aclaró que ese señalamiento no sería considerado al momento de analizar los riesgos procesales, debido a que hasta ahora no existe una denuncia formal al respecto.
La defensa cuestionó la audiencia y pidió la nulidad
El abogado Héctor Zavala Agüero planteó la nulidad de la audiencia al considerar que no se había respetado adecuadamente el principio de oralidad y cuestionó la claridad de algunos aspectos de la exposición realizada por la Fiscalía.
También sostuvo que la defensa no había tenido acceso a todos los elementos necesarios para ejercer su tarea y se opuso a la prisión preventiva.
Como argumento, señaló que Lucero había cumplido las medidas restrictivas impuestas en la causa anterior, se había presentado cada vez que fue requerido y no existían elementos suficientes para considerar que existía peligro de fuga.
El juez rechazó esos planteos.
Montiveros Chada consideró que, pese a las objeciones formuladas durante la audiencia, la defensa había contado con información suficiente para conocer el hecho atribuido, las evidencias incorporadas y la calificación legal.
Respecto de la prisión preventiva, el magistrado entendió que correspondía mantener detenido a Lucero para resguardar la investigación y las medidas de prueba pendientes.
Sin embargo, consideró excesivo el plazo de 90 días solicitado por la Fiscalía y estableció la prisión preventiva en 45 días.
Además, autorizó la realización de la Cámara Gesell pendiente.
La investigación continuará durante ese período con las medidas probatorias que todavía restan producir. La imputación, cabe señalar, constituye una acusación dentro de un proceso judicial y no implica por sí misma una condena.

