Un grave episodio conmocionó a la ciudad de San Luis luego de que una mujer denunciara la sustracción de su beba de nueve meses. El caso derivó en un amplio operativo policial que terminó con una pareja demorada y la menor recuperada en buen estado de salud.
El hecho ocurrió en el barrio República y generó una rápida intervención de distintas áreas de la Policía provincial tras activarse el “Protocolo Guadalupe”, utilizado en situaciones vinculadas a búsqueda y resguardo de menores.
Según informaron desde la Comisaría Seccional 4°, la madre de la beba, una joven de 27 años, relató que una mujer de 41 años, a quien conocía desde hacía pocos días, le pidió llevar a la nena al centro para comprarle ropa.
De acuerdo con la denuncia, la mujer se retiró del domicilio con la menor y un bolso preparado por la madre, que contenía ropa y leche para la bebé.
Sin embargo, con el paso de las horas, la joven perdió todo tipo de contacto con la mujer y decidió alertar a la Policía ante la desesperación y la incertidumbre.
La denuncia activó inmediatamente el protocolo de búsqueda y movilizó a distintas dependencias policiales, entre ellas la División Canes Alfa de la Dirección General de Unidades Especiales.
Uno de los puntos claves del operativo fue la intervención de Uma, una perra entrenada para rastros específicos, que participó en la búsqueda de la menor.
Tras recorrer distintos sectores de la ciudad, el animal marcó una vivienda ubicada en inmediaciones de las calles Jujuy y Libertad, donde detectó rastros coincidentes con las prendas de la bebé aportadas durante la investigación.
Ese indicio permitió avanzar rápidamente sobre el domicilio señalado.
Entre la medianoche del martes y la madrugada de este miércoles, efectivos policiales constataron que en el interior de la vivienda se encontraban la mujer de 41 años y su pareja, un hombre de 55, junto a la beba.
La menor fue inmediatamente asistida y examinada por personal de Salud Pública, que confirmó que se encontraba en buen estado general.
Por disposición de la fiscal de Género, Antonella Córdoba, ambos adultos fueron demorados y trasladados a la dependencia policial mientras avanza la investigación judicial.
La beba, en tanto, quedó bajo resguardo de la Comisaría de Atención a la Niñez, Adolescencia y Familia (CANAF).
El caso generó fuerte impacto social debido a las características del hecho y al vínculo de confianza que existía entre la madre y la mujer acusada.
Además, volvió a poner el foco sobre la rápida activación de protocolos de búsqueda y la coordinación entre distintas áreas policiales para localizar menores en situaciones críticas.
Fuentes policiales señalaron que la investigación continúa para determinar con precisión las circunstancias del hecho y establecer posibles responsabilidades penales.
Mientras tanto, la rápida localización de la menor evitó que el episodio tuviera consecuencias aún más graves.
La intervención del personal especializado, el trabajo coordinado entre distintas dependencias y la utilización de canes de rastreo fueron determinantes para resolver el caso en pocas horas.
Ahora, la Justicia deberá avanzar sobre la situación procesal de las personas demoradas y esclarecer qué ocurrió desde el momento en que la mujer retiró a la beba del domicilio hasta el hallazgo durante el operativo policial.

