Manuel Adorni renunció: deja la Jefatura de Gabinete y apunta contra la «carnicería mediática»

La salida de Adorni representa uno de los movimientos políticos más importantes dentro de la administración de Javier Milei desde el inicio de su mandato. Aunque el exfuncionario aseguró que su decisión responde a cuestiones personales y familiares, el contexto político no pasa inadvertido.

En su carta dirigida al Presidente, agradeció la confianza depositada desde el comienzo de la gestión y afirmó que desempeñar funciones dentro del Gobierno fue un honor. Sin embargo, explicó que la permanente exposición pública terminó afectando a las personas que lo rodean.

«Lamento que el hostigamiento, la mentira y el constante intento de los medios de arruinar mi honorabilidad nos hayan querido hacer tanto daño», escribió.

Además, sostuvo que ya no estaba dispuesto a seguir exponiendo a su familia a lo que calificó como una «carnicería mediática».

Adorni había comenzado la gestión como vocero presidencial en diciembre de 2023. Luego, a fines de octubre de 2025, Javier Milei decidió designarlo jefe de Gabinete en reemplazo de Guillermo Francos, otorgándole un rol político de mayor peso dentro del Ejecutivo.

Sin embargo, durante los últimos meses quedó envuelto en distintas denuncias públicas relacionadas con un supuesto incremento patrimonial luego de un viaje realizado a Nueva York junto a su esposa, Betina Angeletti.

El ahora ex jefe de Gabinete negó categóricamente todas esas versiones.

En su despedida aseguró que nunca existieron pruebas que respaldaran las acusaciones y enumeró algunas de las versiones que circularon.

«Mansiones, autos lujosos, granjas cripto operadas en complicidad con la Custodia Presidencial, nepotismo, gastos personales pagados con fondos públicos y hasta la existencia de un supuesto pen drive lleno de dólares. Todo ha sido mentira», afirmó.

Asimismo, señaló que las denuncias dejaron de ser una discusión política para transformarse en ataques personales.

Según expresó, durante este tiempo fue acusado de corrupción sin que existiera una investigación que comprobara esas afirmaciones. También aseguró que llegaron a instalar versiones sobre supuestas extorsiones al Presidente y a la secretaria General de la Presidencia para mantenerse en el cargo.

Para Adorni, el mayor daño no fue institucional sino familiar.

En ese sentido, afirmó que las críticas alcanzaron a su esposa, sus hijos, familiares, amigos e incluso vecinos. Por eso consideró que era momento de cerrar esta etapa y priorizar la tranquilidad de su entorno.

La renuncia abre ahora un nuevo interrogante dentro del Gobierno nacional. La Jefatura de Gabinete constituye uno de los cargos más importantes del Poder Ejecutivo y es la encargada de coordinar el funcionamiento político y administrativo de las distintas áreas ministeriales.

Hasta la publicación de esta nota, el Gobierno de Javier Milei no informó quién asumirá esa responsabilidad ni cuándo será oficializado el reemplazante.

Mientras tanto, la salida de Adorni vuelve a instalar el debate sobre el impacto que tienen la exposición pública, las denuncias políticas y la presión mediática sobre quienes integran la primera línea del poder.

Su carta, difundida íntegramente en redes sociales, deja en claro que considera que las acusaciones carecieron de sustento y que la decisión de alejarse del Gobierno responde a la necesidad de proteger a su familia antes que a una diferencia política con el Presidente.

Con esta renuncia, el Ejecutivo enfrenta una nueva reconfiguración interna en un área clave para la gestión, mientras se espera una definición oficial sobre quién ocupará uno de los puestos de mayor relevancia dentro de la administración nacional.

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