La Villa Deportiva San Luis vuelve a ponerse en agenda. Esta vez, con una decisión concreta: reactivar y terminar una obra que llevaba meses frenada. El gobernador Claudio Poggi firmó la licitación para finalizar el polideportivo, una infraestructura clave que había quedado paralizada durante la gestión anterior.
El dato no es menor. La inversión supera los $3.400 millones y el plazo de ejecución será de aproximadamente 320 días. En otras palabras, no se trata de un anuncio simbólico, sino de una obra de peso que busca recuperar un espacio central para el deporte provincial.
Además, el contexto en el que se retoma el proyecto explica parte de la demora. Según el propio mandatario, cuando asumió en diciembre de 2023, la obra llevaba varios meses detenida. Y cuando intentaron reactivarla, las condiciones económicas no acompañaban: las empresas no aceptaban los valores originales y la Provincia no contaba con los recursos necesarios.
Por eso, el mensaje político también es claro. Poggi habló de “ahorro” y de administrar como “un jefe de familia” para poder encarar ahora la finalización. Una frase que busca instalar una narrativa de orden fiscal en medio de una inversión significativa.
Ahora bien, la Villa Deportiva San Luis no solo recupera una obra. También redefine su rol. El nuevo polideportivo no será un espacio cerrado o exclusivo. Por el contrario, estará abierto al público y permitirá la práctica de múltiples disciplinas: futsal, vóley, handball, básquet y squash, entre otras.
En ese sentido, la secretaria de Deportes, Adelaida Muñiz, destacó que el edificio es uno de los más emblemáticos del predio. Y no es solo una cuestión estética. La infraestructura incluirá espacios médicos, sala de prensa y áreas de apoyo para la actividad deportiva.
A nivel técnico, la obra también tiene su complejidad. Según explicó Marina Ortiz, el proyecto contempla una intervención de 5.900 metros cuadrados. El edificio principal tendrá dos canchas de futsal, vestuarios, sanitarios y depósitos. A esto se suma un sector anexo con canchas de squash, sala antidoping, enfermería y más espacios de servicio.
Además, se incorporarán mejoras estructurales como cerramiento perimetral, aislamiento térmico y acústico, y un sistema de iluminación LED. Es decir, no solo se termina lo que estaba pendiente, sino que se actualiza el estándar del espacio.
Otro dato que suma valor simbólico es el nombre. El polideportivo llevará el nombre de Juan Ramón “Juanchi” Calderón, referente del fútbol 5 adaptado. Una decisión que conecta la obra con la inclusión y el deporte social.
Sin embargo, más allá del anuncio, el desafío empieza ahora. Porque en la provincia ya hay antecedentes de obras que quedaron a mitad de camino. Y en ese contexto, la credibilidad no se construye con firmas, sino con avances concretos.
En definitiva, la Villa Deportiva San Luis vuelve a tener movimiento. La licitación marca el inicio de una nueva etapa. Resta ver si, esta vez, la obra llega al final.

